PLAYAS DE ROSARITO, Baja California, a 28 de julio de 2026.- Baja California reforzó su estrategia de prevención ante fenómenos meteorológicos con la instalación del Puesto de Comando del Consejo Estatal de Protección Civil, una acción que permitirá mantener vigilancia permanente sobre las condiciones climatológicas y coordinar una respuesta inmediata ante posibles emergencias relacionadas con lluvias intensas, altas temperaturas, incendios forestales y los efectos del fenómeno de El Niño.

La sesión extraordinaria fue encabezada por la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda y la coordinadora nacional de Protección Civil, Laura Velázquez Alzúa, como parte de la estrategia impulsada por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, para fortalecer la prevención de riesgos y mejorar la capacidad de reacción de los estados frente a eventos naturales que puedan poner en riesgo a la población.
Durante el encuentro se informó que Baja California se incorpora a un esquema nacional de monitoreo permanente que permitirá mantener comunicación directa las 24 horas con la Coordinación Nacional de Protección Civil y la Presidencia de la República, facilitando el despliegue oportuno de brigadas y recursos cuando las condiciones climáticas así lo requieran.
La gobernadora Marina del Pilar destacó que la diferencia entre reaccionar y prevenir puede representar la protección de vidas humanas, la conservación del patrimonio de las familias y la reducción de daños en infraestructura pública, por lo que insistió en que la coordinación entre los tres órdenes de gobierno será fundamental para enfrentar cualquier eventualidad.
«En la protección civil hay una diferencia fundamental entre reaccionar y prevenir; reaccionar es atender un problema cuando ya ocurrió, mientras que prevenir significa trabajar para evitar que una situación se convierta en una tragedia. Esa diferencia puede representar salvar vidas y proteger el patrimonio de miles de familias», expresó.
Por su parte, Laura Velázquez Alzúa reconoció la capacidad de respuesta que ha demostrado Baja California durante los últimos años ante diferentes emergencias naturales, destacando especialmente el combate a incendios forestales y la coordinación entre las distintas corporaciones estatales, federales y municipales.
La funcionaria federal explicó que la integración del estado a este sistema fortalecerá el intercambio de información en tiempo real y permitirá anticipar riesgos mediante el análisis permanente de las condiciones meteorológicas que puedan afectar a la entidad durante los próximos meses.
El coordinador estatal de Protección Civil, Salvador Cervantes Hernández, informó que uno de los principales objetivos será mantener vigilancia permanente sobre las altas temperaturas que continúan registrándose en diversas regiones del estado, además del comportamiento del fenómeno de El Niño y la preparación de protocolos para la próxima temporada invernal.
Como parte de los trabajos técnicos también fueron presentados escenarios climatológicos basados en antecedentes históricos, particularmente en eventos registrados durante los ciclos de 1992 y 1993, con el propósito de fortalecer la planeación y reducir riesgos en zonas vulnerables.
Las autoridades señalaron que las acciones preventivas estarán respaldadas por el Atlas Estatal de Riesgos, herramienta que permitirá identificar áreas urbanas e hidrológicas con mayor vulnerabilidad, supervisar cauces de ríos y arroyos, además de verificar que los refugios temporales permanezcan en condiciones óptimas para atender a la población en caso de ser necesarios.
En este operativo participarán de manera coordinada la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Marina, la Guardia Nacional, la Comisión Nacional del Agua, la Comisión Federal de Electricidad, así como los siete ayuntamientos del estado, con el objetivo de fortalecer la capacidad de respuesta y brindar mayor seguridad a las familias bajacalifornianas durante la presente temporada de fenómenos meteorológicos.
La estrategia busca consolidar una respuesta integral que permita actuar de forma preventiva ante cualquier contingencia climática, reducir riesgos para la población y proteger tanto la infraestructura pública como los bienes de las familias en todo el estado.





