12 de febrero de 2024– La Comisión Estatal de Servicios Públicos de Mexicali (CESPM), en colaboración con el cuerpo de Bomberos de la ciudad, ha intensificado sus esfuerzos de inspección en las plantas de bombeo y potabilización de Mexicali, el valle y San Felipe, tras los recientes sismos que han sacudido la región.

El director de CESPM, Armando Carrazco López, destacó el arduo trabajo realizado por los equipos de redes y plantas de la comisión desde el inicio de los movimientos sísmicos en la mañana del lunes 12 de febrero.

En las últimas 24 horas, Mexicali ha experimentado un notable aumento en la actividad sísmica, con un total de 191 sismos de diversas magnitudes, la mayoría de ellos ocurridos a una distancia de hasta 100 km. Entre estos, se han registrado 2 sismos de magnitud 4 o superior, 12 sismos de magnitud entre 3 y 4, 35 sismos de magnitud entre 2 y 3, y 142 sismos de magnitud inferior a 2.

Ante esta situación, CESPM hace un llamado a la ciudadanía a mantenerse alerta y utilizar el módulo de atención ciudadana 073 para reportar cualquier emergencia relacionada con los servicios de agua potable y drenaje sanitario. Es fundamental que la población esté informada y preparada para actuar en caso de necesidad, dado el incremento en la actividad sísmica en la región.

Un enjambre de sismos es una serie de temblores sísmicos que ocurren en una misma área geográfica durante un período de tiempo relativamente corto. Estos sismos suelen tener magnitudes pequeñas o moderadas y pueden ocurrir en un patrón que no sigue la secuencia típica de un terremoto principal seguido de réplicas.

La presencia de un enjambre de sismos puede ser motivo de preocupación, especialmente si ocurre en una zona sísmicamente activa o cercana a áreas pobladas. Cada situación es única y puede variar en su nivel de riesgo. Sin embargo, estos enjambres sísmicos pueden indicar la posibilidad de un terremoto más grande en el futuro o pueden causar daños estructurales en edificios y otras infraestructuras.

Es fundamental que las autoridades y la población estén atentas y tomen medidas de precaución adecuadas, como la preparación para terremotos y la evaluación de la vulnerabilidad de las estructuras. Estar informado y preparado es clave para mitigar los posibles riesgos asociados con la actividad sísmica.