¿Por qué no es un día de celebración?

El 8M es un día para recordar la importancia de la lucha de las mujeres por la igualdad de derechos.

Antecedentes de la lucha feminista
El 8 de marzo de 1908, 129 mujeres murieron en un incendio en la fábrica Cotton, de Nueva York, Estados Unidos.

Luego de que se declararan en huelga y decidieran instalar la protesta en su lugar de trabajo, el dueño decidió bloquear las puertas para persuadir a las manifestantes, sin embargo, este acto culminó en la muerte de las mujeres que no pudieron escapar del incendio.

Las demandas de la protesta estaban en búsqueda de una reducción de la jornada laboral a 10 horas, un salario igual al que percibían los hombres que hacían las mismas actividades, y mejoras ante las malas condiciones de trabajo que padecían.

En 1909, en Estados unidos, las demandas se extendieron y el eco de la tragedia del 8 de marzo intensificó las acciones civiles, lo que llevó a la proclamación del día Nacional de la Mujer en la unión americana.

Con este antecedente, en 1910, se desarrolló la segunda Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas, en Copenhague.

El tema central fue el voto libre y efectivo para todas las mujeres, y por iniciativa de Clara Zetkin, líder del «levantamiento de las 20.000», se proclamó oficialmente el 8 de marzo como el día Internacional de la Mujer Trabajadora, en homenaje a las mujeres caídas en la huelga de 1908.

Sugerimos tomar en cuenta las siguientes recomendaciones:

  • No felicitemos a las mujeres, ni regales flores. El 8 de marzo es un día para reflexionar, para recordar a quienes han luchado por la causa antes que nosotrxs.
  • Informémonos. Recomendemos investigar, leer, hablar acerca de esta fecha.
  • No reduzcamos los logros de las mujeres a la maternidad o su importancia en las labores del hogar. Recordemos que es importante valorar a todas las mujeres desde sus diferentes trincheras, celebremos la diversidad de mujeres.
  • Promovamos la lucha continua por los derechos de las mujeres. Busquemos que tanto mujeres como hombres se encuentren involucradas e involucrados, haciendo a los hombres partícipes de esta causa, que es de todas y todos.