Ciudad de México.— La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) informó que, tras una investigación conjunta con autoridades de Estados Unidos, no se encontró evidencia del parásito Cyclospora cayetanensis en lechugas de origen mexicano, pese al brote registrado recientemente en territorio estadounidense.

La dependencia federal señaló que los análisis realizados tanto por México como por Estados Unidos arrojaron resultados negativos para la presencia del parásito en las muestras recolectadas, por lo que hasta el momento no existe evidencia científica que vincule directamente a las lechugas mexicanas con los casos detectados en la Unión Americana.
De acuerdo con la Secretaría de Salud, la investigación desarrollada por Cofepris se llevó a cabo siguiendo los protocolos internacionales establecidos para este tipo de contingencias sanitarias, con el objetivo de garantizar la confiabilidad de los resultados y proteger tanto la salud pública como la actividad exportadora del país.
La autoridad sanitaria explicó que la relación entre el brote registrado en Estados Unidos y el consumo de lechuga proviene únicamente de una asociación epidemiológica, es decir, de entrevistas realizadas a personas enfermas y de análisis estadísticos que permiten establecer posibles hipótesis sobre el origen de la infección, pero que no constituyen una prueba definitiva de contaminación en los productos agrícolas.
En ese sentido, Cofepris aclaró que hasta el momento no existen resultados positivos de laboratorio que confirmen la presencia de Cyclospora cayetanensis en lechugas producidas en México.
Como parte de la investigación, personal de la Comisión realizó una visita de inspección y verificación sanitaria del 18 al 20 de julio en las instalaciones de Taylor Farms México, donde se revisaron los procesos de producción, manejo e inocuidad de los alimentos.
Durante dicha inspección no se encontraron indicios de contaminación por el parásito, informó la autoridad sanitaria.
Posteriormente, el Laboratorio Nacional de Referencia de Cofepris efectuó análisis mediante técnicas moleculares de reacción en cadena de la polimerasa en tiempo real (PCR), consideradas uno de los métodos más precisos para la detección de microorganismos.
En total fueron analizadas diez muestras de lechuga —cinco correspondientes a materia prima y cinco de producto procesado— además de cuatro muestras de agua utilizadas durante el proceso de producción.
Todos los resultados obtenidos fueron negativos para la presencia de Cyclospora cayetanensis.
Asimismo, la dependencia federal hizo una precisión importante respecto a la información difundida previamente por autoridades estadounidenses.
Indicó que la muestra que inicialmente fue reportada por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) como un posible resultado positivo correspondía a un lote retenido en la aduana de Laredo, Texas, el cual nunca ingresó al mercado estadounidense.
Posteriormente, dicho resultado fue determinado como un falso positivo, por lo que tampoco representa evidencia de contaminación en productos agrícolas mexicanos.
Cofepris reiteró que sus acciones de vigilancia sanitaria se sustentan exclusivamente en evidencia científica y en investigaciones de laboratorio realizadas bajo estándares nacionales e internacionales de inocuidad alimentaria.
La institución destacó que estos procedimientos permiten proteger la salud de la población, brindar certeza a los consumidores y respaldar la calidad sanitaria de los productos agroalimentarios mexicanos destinados tanto al mercado nacional como a la exportación.
El Gobierno de México aseguró que continuará colaborando con las autoridades sanitarias internacionales para mantener el monitoreo de este tipo de brotes y fortalecer las medidas de vigilancia que permitan preservar la confianza en los alimentos producidos en el país.





