Ensenada, B.C., martes 15 de septiembre de 2026.- Una denuncia por presunto maltrato animal movilizó la mañana de este lunes a elementos de la Dirección de Seguridad Pública Municipal hasta la calle Fernando Católico, en el fraccionamiento Villas del Real IV, donde una mujer de 55 años reportó un hecho relacionado con su perro Roky, un pastor belga.

De acuerdo con la versión proporcionada por la propietaria, salió a buscar a su canino y durante la búsqueda se encontró con su hijo, de 38 años, quien vive a un costado del lugar, acompañado de dos amigos. Según el relato de la mujer, las tres personas le comentaron que el perro se encontraba agonizando y, posteriormente, habría escuchado la frase: “lo quemamos”.
La situación fue reportada a las autoridades municipales, por lo que agentes de Seguridad Pública acudieron al sitio para verificar lo ocurrido. Sin embargo, al momento de la llegada de los oficiales, las tres personas señaladas por la mujer ya no se encontraban en el lugar, por lo que no fue posible entrevistarlas en ese momento para conocer directamente su versión de los hechos.
Ante el reporte, los elementos municipales dieron aviso a la Fiscalía General del Estado (FGE), instancia que deberá realizar las investigaciones correspondientes para determinar qué ocurrió con el animal y establecer, en su caso, si existe alguna responsabilidad derivada de los hechos denunciados.
El caso también provocó la reacción del Movimiento Animalista de Ensenada, organización que pidió que la investigación sea atendida directamente por la Fiscalía Especializada en Delitos Ambientales y Contra los Animales, debido a la naturaleza de la denuncia.
El movimiento solicitó específicamente la intervención del fiscal José Ángel Vizcarra Reynosa, titular de dicha Fiscalía Especializada, para que se realicen las diligencias necesarias y se dé seguimiento al caso de Roky. La petición de los activistas es que la denuncia no sea relegada a la Unidad de Tramitación Masiva de Causas (UTMC) de la Fiscalía General del Estado de Baja California.
La exigencia del grupo animalista ocurre mientras todavía existen aspectos del caso que deberán ser esclarecidos mediante la investigación. La versión conocida hasta el momento corresponde al reporte realizado por la propietaria del perro, por lo que corresponde a las autoridades recabar testimonios, revisar los elementos disponibles y determinar qué sucedió realmente con Roky.
Uno de los puntos que permanece por aclarar es precisamente el destino y las condiciones en las que fue localizado o se encontraba el animal al momento de los hechos denunciados. La frase referida por la propietaria forma parte de su versión y deberá ser contrastada con las demás evidencias y testimonios que puedan incorporarse a la carpeta de investigación.
Para el Movimiento Animalista de Ensenada, la atención que se dé a este caso será determinante, no solamente para esclarecer lo ocurrido con Roky, sino también para establecer si los hechos pudieran constituir una conducta sancionable conforme a la legislación aplicable. Por ello, el llamado está dirigido a que la autoridad especializada conozca directamente de la denuncia y realice las diligencias correspondientes.
Hasta el momento, la información disponible no permite establecer públicamente quién habría causado algún daño al animal ni confirmar las circunstancias exactas de lo ocurrido. Será la investigación de la Fiscalía General del Estado la que deberá determinar qué sucedió y, en caso de encontrar elementos suficientes, las responsabilidades que correspondan.
El reporte vuelve a poner sobre la mesa la importancia de que las denuncias relacionadas con presunto maltrato animal sean investigadas con seriedad y con base en evidencia, especialmente cuando existen versiones contradictorias o hechos que todavía no han sido esclarecidos. En este caso, la familia de Roky y el movimiento animalista esperan que la autoridad especializada dé seguimiento al expediente y determine qué ocurrió con el pastor belga.





