Ensenada, Baja California, 27 de mayo de 2026.- Con el argumento de mejorar la salud financiera del municipio y liberar recursos para inversión pública, el Gobierno de Ensenada presentó un proyecto para refinanciar parte de la deuda histórica adquirida en 2015, una medida que, según autoridades municipales, no implica contratar nueva deuda ni extender el plazo actual del crédito.

Durante la presentación, la alcaldesa Claudia Agatón Muñiz explicó que el esquema contempla intervenir un saldo vigente de aproximadamente 410 millones de pesos, con el objetivo de mejorar las condiciones financieras bajo las cuales se está pagando actualmente ese compromiso, reduciendo principalmente la carga por intereses que ha representado una presión constante para las finanzas municipales.
Acompañada por la tesorera municipal, Guadalupe Salazar Valle, detalló que uno de los cambios más relevantes es la disminución en la tasa de interés, que pasaría de un 2 por ciento a un 0.94 por ciento mensual, lo que en términos prácticos se traduciría en un menor costo financiero a lo largo del tiempo sin modificar la duración original del crédito.
El planteamiento, aseguró, se desarrolló bajo un esquema competitivo en el que participaron diversas instituciones bancarias, resultando seleccionada la propuesta del Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos, al ofrecer condiciones más favorables, entre ellas una menor tasa de interés y la eliminación de comisiones, factores que permitirían generar ahorros significativos para el Ayuntamiento.
De acuerdo con las proyecciones presentadas, este refinanciamiento permitiría un ahorro anual superior a los 17 millones de pesos, alcanzando un monto estimado de más de 153 millones de pesos durante la vida restante del crédito, recursos que, según la autoridad municipal, podrían ser redirigidos a obras de infraestructura, pavimentación, servicios públicos y acciones prioritarias en distintas colonias.
Más allá de las cifras, el proyecto también busca mejorar la liquidez del municipio y darle mayor margen de maniobra presupuestal en un contexto donde los compromisos financieros limitan la capacidad de inversión directa, particularmente en rubros que tienen impacto inmediato en la calidad de vida de la población.
El tema ya comenzó a ser socializado con integrantes del Cabildo, quienes deberán analizar y eventualmente aprobar la propuesta, en un proceso que definirá si el municipio apuesta por reestructurar su deuda bajo condiciones más favorables o mantiene el esquema actual.
Finalmente, la alcaldesa sostuvo que esta medida forma parte de una política de responsabilidad financiera que busca sanear las finanzas municipales sin incrementar compromisos, al tiempo que se intenta recuperar capacidad de inversión en una ciudad que arrastra rezagos importantes en infraestructura y servicios.





