Ensenada, B.C.- [fecha].- Después de permanecer 72 días recluido en el Centro Federal de Readaptación Social número 1, El Altiplano, en Almoloya de Juárez, Estado de México, el exgobernador de Baja California, Ernesto Ruffo Appel, regresó a Ensenada para continuar su proceso bajo la medida de resguardo domiciliario.

El traslado hacia Baja California tomó aproximadamente 36 horas y se realizó mediante un convoy de la Guardia Nacional. A su llegada a Ensenada, Ruffo Appel descendió visiblemente cansado después del largo trayecto y de los días que permaneció privado de la libertad, siendo recibido en su domicilio por familiares, amigos y personas que acudieron para expresarle su apoyo y darle la bienvenida.
Entre abrazos, saludos, porras y muestras de afecto, el exmandatario bajacaliforniano volvió a pisar su casa después de más de dos meses en el penal federal. A sus 74 años, Ruffo habló brevemente con quienes lo esperaban y posteriormente ofreció declaraciones en el patio de su domicilio, donde compartió parte de lo que vivió durante su permanencia en el Altiplano.
Uno de los aspectos que comentó fue el cambio físico que experimentó durante su reclusión. Ruffo Appel aseguró que perdió alrededor de seis kilogramos durante los 72 días que permaneció en el centro penitenciario y, con un comentario irónico, se refirió a lo que llamó la “dieta de Almoloya”, al hablar de la alimentación que recibió durante su estancia.
El exgobernador también agradeció a los elementos de la Guardia Nacional que participaron en su traslado y afirmó que recibió un trato digno por parte de los elementos encargados de su custodia. En contraste, calificó negativamente la alimentación que recibió durante su permanencia en el penal de Almoloya.
Ruffo Appel continuará en resguardo domiciliario mientras avanza el proceso judicial que se sigue en su contra. De acuerdo con lo que comentó tras su llegada, la próxima audiencia relacionada con el desahogo de investigaciones y la continuación del proceso podría realizarse en aproximadamente seis meses, aunque la fecha dependerá de las determinaciones de las autoridades judiciales.
Durante sus primeras declaraciones en Ensenada, el exgobernador también abordó asuntos de carácter político y expresó una postura crítica sobre la situación actual del país. Entre sus comentarios señaló que, desde su perspectiva, México enfrenta un debilitamiento de la separación de poderes y cuestionó la concentración del poder político en un solo partido.
“Ya no somos una República”, sostuvo Ruffo Appel al referirse a este tema, argumentando que para que exista una República debe mantenerse la separación entre los tres poderes de gobierno. Su comentario forma parte de su valoración personal sobre la situación política nacional y fue expresado durante la conversación sostenida a su llegada a Ensenada.
El exmandatario también hizo referencia a las investigaciones relacionadas con el llamado huachicol y aseguró que, desde su perspectiva, están ocurriendo situaciones que calificó como “muy raras” y “muy graves”. Señaló que considera que existen recursos del país que se están perdiendo a consecuencia de las operaciones relacionadas con el contrabando de combustibles.
Estos señalamientos fueron realizados por Ruffo Appel durante sus primeras declaraciones después de abandonar el centro penitenciario y forman parte de sus opiniones sobre el contexto político y judicial que enfrenta el país. Las acusaciones que forman parte de su proceso penal deberán resolverse conforme avance el procedimiento judicial correspondiente.
La llegada del exgobernador a Ensenada ocurrió en un ambiente de muestras de apoyo por parte de personas cercanas, quienes se reunieron en las inmediaciones de su domicilio para recibirlo después de las semanas que permaneció fuera de Baja California. Familiares y amigos se acercaron para saludarlo, abrazarlo y expresarle buenos deseos ante la nueva etapa que comienza mientras continúa su proceso desde su domicilio.
Ruffo Appel, quien gobernó Baja California entre 1989 y 1995, enfrenta ahora una nueva etapa de su proceso judicial bajo una medida cautelar distinta a la que mantenía durante su estancia en El Altiplano. Su regreso a Ensenada representa también el retorno a su entorno familiar después de 72 días de permanecer en un centro penitenciario federal.
A su llegada, el exgobernador se mostró dispuesto a hablar sobre lo ocurrido durante su reclusión y sobre sus preocupaciones respecto a la situación política y económica del país. Sin embargo, el proceso judicial continuará su curso y serán las autoridades correspondientes las que determinen las siguientes etapas y las condiciones bajo las cuales deberá enfrentar el procedimiento.
Después de aproximadamente 36 horas de traslado desde el Estado de México hasta Baja California, Ernesto Ruffo Appel ya se encuentra nuevamente en Ensenada, acompañado por familiares y personas cercanas, mientras permanece bajo resguardo domiciliario y a la espera de las siguientes actuaciones dentro de su proceso.





