Ensenada, B.C., jueves 17 de septiembre de 2026.- A 484 años de aquel 17 de septiembre de 1542, cuando las embarcaciones encabezadas por Juan Rodríguez Cabrillo aparecieron frente a las costas de lo que hoy conocemos como Ensenada, autoridades municipales conmemoraron el aniversario del acontecimiento con una ceremonia cívica y el izamiento de las banderas de México, Portugal, España y Estados Unidos.


El acto se llevó a cabo en los jardines del Centro Social, Cívico y Cultural Riviera de Ensenada, como parte de una jornada destinada a recordar uno de los episodios que forman parte de la memoria histórica de la ciudad. La ceremonia reunió a representantes de instituciones civiles y militares, así como a invitados vinculados con la historia y la celebración de Cabrillo.
En representación de la presidenta municipal Claudia Agatón Muñiz, la jefa del Departamento de Educación destacó que conocer el pasado permite entender parte de la identidad que se ha construido en el municipio y mantener presente el valor del patrimonio histórico y cultural de Ensenada.
Durante su intervención, señaló que recordar acontecimientos como el ocurrido el 17 de septiembre de 1542 también representa una oportunidad para acercar la historia a las nuevas generaciones, no solamente como una fecha dentro del calendario cívico, sino como parte de las raíces de la comunidad.
La funcionaria municipal sostuvo que conocer la historia contribuye a fortalecer la identidad y el sentido de pertenencia, por lo que consideró importante continuar generando espacios para que niñas, niños y jóvenes conozcan los acontecimientos históricos, así como los valores cívicos y el patrimonio cultural del municipio.
Por su parte, el cronista oficial de la Ciudad, Horacio González Moncada, llevó la mirada de la ceremonia hacia aquel momento ocurrido hace casi cinco siglos, cuando las embarcaciones en las que navegaba Juan Rodríguez Cabrillo aparecieron frente al litoral de la región.
El cronista planteó que la conmemoración puede entenderse más allá de la antigua idea de un “descubrimiento”, al considerar que aquel episodio también representó un encuentro entre sociedades que hasta entonces habían desarrollado historias independientes.
González Moncada destacó que recordar el 17 de septiembre de 1542 no tendría que centrarse únicamente en la figura del navegante que llegó desde el horizonte, sino también en quienes habitaban estas costas y observaron aquellas velas acercarse por primera vez.
La reflexión coloca el acontecimiento histórico desde una perspectiva más amplia: no solamente desde la llegada de una expedición europea, sino también desde la mirada de quienes ya se encontraban en estas tierras. De esta manera, la conmemoración busca mantener viva la memoria de un episodio que forma parte de la historia de la región y de la construcción histórica de la actual Ensenada.
Como parte del acto protocolario se realizó el izamiento de las banderas nacionales de México, Portugal, España y Estados Unidos, en una ceremonia que reunió a representantes de distintos ámbitos relacionados con la historia y las relaciones que se han construido alrededor de la figura de Juan Rodríguez Cabrillo y su llegada a estas costas.
En la ceremonia participaron el capitán de navío Javier Olvera Hernández, en representación del comandante de la Segunda Zona Naval; el general brigadier José Alberto López Martínez, comandante de la Guarnición Militar El Ciprés; y el capitán Jonathan Andrés Ramírez Alvarado, en representación del comandante interino de la Segunda Zona Aérea Militar.
También estuvieron presentes Vicente José Mas Taladriz, cónsul general de España en Monterrey; Paul Alonso, profesor de Astronomía en la American River College; y Jesús Benayas, representante del Festival Cabrillo en San Diego.
A 484 años de aquel encuentro registrado en las costas de la región, la ceremonia sirvió para recordar que la historia de Ensenada no se limita a una fecha o a un personaje. También está integrada por las comunidades que han habitado estas tierras, por los acontecimientos que han marcado su desarrollo y por la memoria que permanece entre generaciones.
La conmemoración del 17 de septiembre vuelve así la mirada hacia el pasado, pero también plantea la importancia de conocerlo desde distintas perspectivas para comprender mejor el presente de una ciudad cuya identidad se encuentra estrechamente ligada a su historia, su territorio y su patrimonio cultural.





