Ensenada, B.C., a 11 de febrero de 2026.- El resurgimiento del sarampión en distintas regiones del país ha encendido alertas sanitarias y reabierto el debate sobre el debilitamiento de los esquemas de vacunación en México. En este contexto, el regidor del Partido Acción Nacional (PAN) en Ensenada, Adrián García García, fijó una postura crítica frente a las declaraciones del director general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Zoé Robledo, quien atribuyó a administraciones pasadas la responsabilidad del actual brote.
Para el edil, este tipo de señalamientos no solo resultan insuficientes, sino que representan un intento por evadir responsabilidades en un tema que impacta directamente en la salud pública. García García consideró inaceptable que, a casi dos décadas de distancia, se sigan utilizando gobiernos anteriores como explicación para una crisis que hoy está bajo el control de las autoridades federales en funciones.
El regidor recordó que el sarampión es una enfermedad que México había logrado erradicar gracias a campañas sostenidas de vacunación y a una política pública enfocada en la prevención. Sin embargo, advirtió que a partir de 2019 se registró un deterioro progresivo en los esquemas de inmunización, caracterizado por desabasto de biológicos, desorganización en la distribución y una caída significativa en la cobertura, especialmente en la población infantil.
Desde una visión periodística, el señalamiento apunta a un problema estructural: la salud preventiva dejó de ser una prioridad presupuestal y operativa, lo que generó una acumulación de rezagos que hoy se traducen en brotes de enfermedades que se consideraban controladas. Diversos reportes de organismos nacionales e internacionales han documentado esta reducción en coberturas, así como la pérdida de confianza de la población ante la falta de vacunas disponibles.
García García subrayó que fue durante el sexenio del presidente Andrés Manuel López Obrador cuando millones de niñas y niños no completaron sus esquemas de vacunación, una situación que —dijo— no ha sido revertida por la actual administración federal. Por el contrario, afirmó que persisten recortes al presupuesto de salud y problemas logísticos que impiden garantizar una cobertura universal.
El regidor sostuvo que cuando un funcionario público recurre de manera reiterada a culpar al pasado, evidencia una falta de autocrítica y de voluntad para corregir. En su opinión, el IMSS y las instancias federales deberían concentrar esfuerzos en fortalecer los programas de vacunación, asegurar el abasto oportuno y reconstruir la estrategia nacional de prevención, en lugar de centrar el discurso en deslindes políticos.
Asimismo, advirtió que minimizar o politizar un brote de sarampión tiene consecuencias graves, ya que se trata de una enfermedad altamente contagiosa que puede generar complicaciones severas, particularmente en menores de edad y personas con sistemas inmunológicos debilitados.
El posicionamiento del regidor panista coloca sobre la mesa un reclamo que va más allá de un partido político: la exigencia de resultados concretos en materia de salud pública. Para García García, la ciudadanía no necesita explicaciones históricas, sino soluciones inmediatas.
Finalmente, enfatizó que el sarampión no se combate con declaraciones, sino con acciones: campañas intensivas de vacunación, información clara a la población, coordinación entre niveles de gobierno y una inversión real en el sistema de salud. Solo así, afirmó, se podrá evitar que México retroceda décadas en materia de prevención.





