Una multitud reunida en el Centro Cultural Tijuana celebra la vida y legado del Profesor Jesús Ruiz Barraza, destacado educador y luchador incansable.

Con lágrimas en los ojos y corazones llenos de gratitud, familiares, amigos y miembros de la comunidad se unieron en un emotivo tributo al Profesor Jesús Ruiz Barraza en el emblemático escenario del Centro Cultural Tijuana. La atmósfera rebosaba fraternidad y cariño mientras la multitud se congregaba para honrar al hombre que dedicó su vida a la educación y dejó una huella imborrable en todos los que lo conocieron.

En un momento cargado de emoción, su hijo Jesús Alejandro Ruiz Uribe compartió palabras conmovedoras, expresando: «La muerte de tu cuerpo me permitió recuperar a mi Supermán, al gigante que siempre fuiste para mí, a la esencia de mis motivaciones, a la brújula de mi vida. Gracias papá, fuiste siempre tan generoso, que aún con tu muerte me dejaste este enorme regalo».

El homenaje se transformó en un mosaico de recuerdos y agradecimientos mientras amigos cercanos, como el Ing. Luis López Moctezuma, y el Profesor Refugio Carrera Martínez, compañero de las aulas, compartieron anécdotas que pintaron un retrato vivo de Ruiz Barraza: un hombre de ideas firmes, generoso y apasionado por la educación, que dejó su marca en generaciones de estudiantes.

La pantalla proyectó una presentación visual de la vida y obra del Profesor Jesús Ruiz Barraza, que capturó su espíritu combativo y su visión elevada. Mientras los aplausos llenaban la sala, los asistentes se pusieron de pie para honrar a un hombre cuya dedicación inquebrantable a la educación cambió vidas y forjó destinos.

«Las personas grandes como tú, que nacieron valientes, atrevidas, capaces de convertir sueños en realidades, incansables como perseverantes, vienen precedidas de muchas vidas acumuladas antes de su nacimiento», resonaron las palabras de Jesús Alejandro Ruiz Uribe al leer pasajes de una carta póstuma escrita por su padre. Este mensaje conmovedor encapsuló la profunda influencia que el Profesor Ruiz Barraza tuvo en todos los que lo rodearon.

El tributo incluyó voces de diversos ámbitos, desde la cultura local hasta la política y la educación. Pedro Ochoa Palacios y el expresidente de México, Luis Echeverría Álvarez, resaltaron su contribución a la educación en Tijuana y la federalización de la preparatoria Lázaro Cárdenas. Profesores, periodistas, alumnos y políticos se unieron para rendir homenaje a un individuo cuya trayectoria dejó una marca imborrable en la comunidad.

Con el legado del Profesor Jesús Ruiz Barraza como faro, la comunidad se reunió para honrar a un hombre cuya vida fue un ejemplo inspirador de compromiso, pasión y dedicación hacia la educación y el cambio social. Su espíritu perdurará en las generaciones venideras, continuando su misión de forjar destinos a través del poder transformador de la educación.