La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) anunció la inversión de 60 millones de pesos para la implementación del Programa de Caminos Artesanales en Baja California, una estrategia que busca no solo mejorar la conectividad en zonas marginadas, sino también involucrar directamente a las comunidades indígenas en la ejecución de las obras.

Este modelo destaca por su enfoque social y comunitario, ya que serán los propios habitantes de las localidades beneficiadas quienes estarán a cargo de la construcción de los caminos, además de administrar los recursos asignados, lo que representa un cambio importante respecto a los esquemas tradicionales de obra pública, donde las empresas externas suelen concentrar estos procesos.
En total, el programa contempla la intervención de 7.8 kilómetros distribuidos en seis caminos ubicados en los municipios de Ensenada, Playas de Rosarito, Tecate y Mexicali, zonas donde históricamente el acceso a infraestructura carretera ha sido limitado, afectando la movilidad, el desarrollo económico y el acceso a servicios básicos.
Entre los tramos a intervenir se encuentran El Porvenir–San José de la Zorra, Puerta Trampa–La Huerta, El Valle de la Trinidad–Kiliwas, El Hongo–Comunidad Indígena Juntas de Nejí, Valle de las Palmas–Comunidad Indígena Peña Blanca y la Comunidad Indígena Cucapá El Mayor, rutas clave para la conectividad de estas regiones.
Además, se informó que el personal del Centro SICT Baja California brindará acompañamiento técnico durante todo el proceso, con el objetivo de garantizar la calidad de las obras, sin perder el enfoque de participación directa de las comunidades, quienes serán protagonistas en la ejecución del proyecto.
Las comunidades beneficiadas pertenecen principalmente a los pueblos originarios Kumiai, Kiliwa y Cucapá, grupos que han enfrentado rezagos históricos en materia de infraestructura, por lo que este programa representa una oportunidad no solo para mejorar caminos, sino también para fortalecer su autonomía, economía local y tejido social.
Con este tipo de acciones, el Gobierno de México busca impulsar obras con sentido social, promoviendo la inclusión, el desarrollo regional y mejores condiciones de movilidad, especialmente en zonas donde la infraestructura ha sido limitada durante años.





