Ensenada, B.C., 25 de febrero de 2026.— En una ciudad donde las opciones de entretenimiento infantil suelen implicar un gasto considerable para las familias, una publicación en redes sociales logró abrir la conversación sobre la importancia de rescatar los espacios públicos accesibles. El fotoperiodista Alejandro Zepeda compartió recientemente una reflexión acompañada de imágenes del Parque Mundo Infantil, destacando su valor histórico, su bajo costo de acceso y, al mismo tiempo, la necesidad evidente de una renovación de fondo. Su mensaje no pasó desapercibido.
En su texto, Zepeda hacía un contraste claro entre los centros de entretenimiento privados —cuyos costos pueden convertirse en una carga para familias numerosas— y este parque tradicional ubicado a un costado del Teatro de la Ciudad, donde por siete pesos se puede acceder a todos los juegos. Más allá de la nostalgia, su publicación planteaba una pregunta de fondo: ¿qué tan accesibles son hoy los espacios recreativos para la niñez en Ensenada?
El Parque Mundo Infantil, construido en 1976 por el Patronato de Asistencia Pública del Estado para la Niñez Ensenada, está por cumplir 50 años. Sus juegos —el castillo, la pirámide de ladrillo, los columpios, el viejo cohete metálico y la icónica bombera— han acompañado a varias generaciones. Aunque funcionales, el paso del tiempo es evidente. La reflexión pública no fue una crítica, sino un llamado a voltear la mirada hacia un espacio que sigue vivo, limpio y utilizado, pero que requiere inversión para mantenerse digno y seguro para las nuevas generaciones.
A partir de esa publicación, el regidor del Partido Acción Nacional (PAN), Adrián García García, decidió retomar el planteamiento y convertirlo en acción. Como primera medida, destinó 90 mil pesos de la partida de apoyos sociales asignada a su regiduría —recursos que provienen de los impuestos municipales— para iniciar la instalación de pasto sintético en la zona central del parque, donde se concentra la mayor parte de los juegos infantiles.
El edil acudió personalmente a supervisar el arranque de los trabajos, subrayando que esta intervención representa una primera etapa dentro de un proyecto más amplio que contempla una futura remodelación integral por parte del Gobierno Municipal. Explicó que la colocación del pasto sintético no solo mejora la imagen del lugar, sino que también brinda una superficie más segura y uniforme para niñas y niños, además de reducir costos de mantenimiento al eliminar la necesidad de riego, fertilización y poda constante.
Más allá de la mejora física, el proyecto tiene un trasfondo social importante: rescatar un espacio público accesible en un contexto donde el entretenimiento infantil suele estar condicionado por el poder adquisitivo. El parque no compite en tecnología ni modernidad con centros privados, pero ofrece algo que muchas familias valoran profundamente: cercanía, tradición y la posibilidad de convivir sin que el precio sea una barrera.
El regidor agradeció también a la empresa Ensenada Grass por sumarse con un descuento significativo en el material y la instalación, lo que permitió optimizar los recursos y ampliar el alcance de la intervención. Se estima que los trabajos tendrán una duración aproximada de poco más de 15 días.
Este episodio refleja cómo una publicación en redes sociales puede generar eco y traducirse en acciones concretas cuando existe disposición de las autoridades. La reflexión que apelaba a la nostalgia terminó convirtiéndose en un punto de partida para dignificar uno de los pocos espacios recreativos verdaderamente accesibles en Ensenada.
En su 50 aniversario, el Parque Mundo Infantil no solo celebra medio siglo de historia, sino que inicia una etapa de renovación que reafirma su papel como un lugar donde generaciones han jugado, imaginado y construido recuerdos.





