Ensenada, B.C., a 16 de febrero de 2026. — Manifestaciones e incluso acciones legales han comenzado a ser consideradas por padres de familia de alumnos de educación básica, luego de que diversos accidentes ocurridos dentro de planteles escolares no han sido cubiertos por el denominado “Seguro Escolar” en Baja California.
Uno de los casos más recientes ocurrió el pasado martes en el Jardín de Niños Rosaura Zapata, ubicado en la colonia Las Lomitas, en el municipio de Ensenada, donde una alumna cayó de un columpio y se golpeó la cabeza, presentando posteriormente vómito severo.
Pese a tratarse de un accidente ocurrido dentro de la escuela y en horario escolar, el Seguro Escolar no se hizo responsable, por lo que la menor tuvo que ser trasladada al Hospital General por sus propios medios.
De acuerdo con los padres, la empresa contratada para brindar el servicio argumentó que la caída de un columpio no aplica como accidente escolar, bajo el razonamiento de que “se puede evitar no subiendo a la niña al columpio”.
En el portal oficial de la Secretaría de Educación de Baja California se establece que, en caso de accidente, la escuela deberá comunicarse a los teléfonos 800-026-9906 y/o 800-788-0280 para generar un folio, llenar el aviso de accidente y canalizar al alumno a la clínica u hospital correspondiente para su atención.
Sin embargo, padres de familia aseguran que en la práctica el seguro no está respondiendo, situación que ha generado preocupación generalizada, especialmente en municipios como San Quintín, donde en algunos planteles se optó por suspender clases presenciales y migrar temporalmente a modalidad a distancia, con el objetivo de evitar riesgos.
En distintos preescolares, primarias y secundarias de Ensenada y San Quintín se ha detectado la ausencia real de cobertura médica escolar, pese a que oficialmente se afirma que el seguro se proporciona cada ciclo escolar.
Incluso, tras accidentes recientes, directivos han sostenido reuniones con padres de familia en las que se reconoce que no existe una póliza funcional que garantice la atención médica de los alumnos.
La principal preocupación recae en las niñas y niños cuyos padres no cuentan con seguro médico privado, ya que quedarían completamente desprotegidos ante una emergencia.
Ante este panorama, padres de familia exigen a la Secretaría de Educación y al Gobierno de Baja California que aclaren si el Seguro Escolar realmente está vigente, quién es la empresa responsable y bajo qué criterios se niega la atención, advirtiendo que de no existir una solución inmediata podrían iniciar movilizaciones y acciones legales.





