Ensenada, Baja California – El miércoles 2 de octubre, la escuela primaria Petronila Sandez Ceseña, ubicada en la colonia Maestros, fue evacuada tras detectarse un fuerte olor a gas butano proveniente de las alcantarillas cercanas a las instalaciones. Aunque Protección Civil no emitió una notificación oficial de riesgo, el director de la escuela decidió cancelar las clases para minimizar cualquier posible peligro.
«La salud y seguridad de nuestros alumnos es nuestra prioridad. No podíamos arriesgarnos a continuar las clases sin una inspección exhaustiva del lugar», explicó el director de la escuela, quien tomó la decisión tras la evaluación realizada por Bomberos y Protección Civil.
El incidente ocurrió durante la mañana, cuando docentes y alumnos notaron el fuerte olor a gas. Se dio aviso inmediato a las autoridades, quienes confirmaron la presencia de acumulación de gas en las alcantarillas de la calle Gregorio Torres Quintero, lo que llevó a la evacuación del centro educativo.
A pesar de que no se emitió una alerta oficial, las autoridades escolares y los padres de familia decidieron suspender las clases por tiempo indefinido. Desde entonces, los estudiantes no han podido regresar a la escuela, generando gran preocupación entre la comunidad escolar. «Nuestros hijos no pueden quedarse sin clases por un problema de esta magnitud», mencionaron representantes de los padres.
CESPE fue notificada para investigar la causa de la acumulación de gas, pero según la comunidad escolar, la respuesta ha sido insuficiente. Solo una de las cuatro máquinas de desazolve que deberían estar operativas se encuentra en funcionamiento, lo que ha retrasado la solución del problema.
Los padres de familia han expresado su preocupación por la falta de acción rápida por parte de CESPE. Mientras tanto, la escuela ha implementado clases a distancia, pero esto no es una solución permanente. «Esperamos que CESPE actúe pronto, porque la educación de nuestros hijos no puede seguir suspendida», comentó el director del plantel.





