
Ensenada, Baja California.- Los 40 chicos que acuden cuatro días a la semana tuvieron que dejar de hacerlo debido a las medidas de prevención contra el COVID-19.
De pronto su entrenador y sus padres de familia los enteraron de que su campo de futbol, el de la Colonia Lázaro Cárdenas, ocultado a simple vista por casas de cartón y madera que la circundan, frente a la unidad deportiva Francisco Villa-Vida Digna, fue invadido.
Y lo encontraron poseído por personas que retiraron uno de los arcos para más tarde delimitar con alambrado lo que ha sido su cancha.

“Estamos molestos e indignados por la forma en que les han arrebatado a los jóvenes de la Lázaro Cárdenas y las colonias cercanas su pequeño campo que tuvieron durante tantos años”, indicó el regidor Raúl Vera.
Se refiere a los jugadores que entrena el promotor Fabián Palafox, cuyo espacio está tomado “por personas peligrosas, gente que viene a amedrentar, entrenadas sin importarles que haya mujeres y niños”, dijo el presidente de la Comisión del Deporte en el Cabildo de Ensenada.
“Lo que sabemos es que es terreno de un particular que lo había cedido para que fuera un campo deportivo, pero lo ha invadido gente que no se ve sana. Son padres de familia que envían a sus hijos para que hagan deporte y se mantengan alejados de las adicciones, por eso están molestos”, refirió.
Frente a “una respuesta muy lenta de la autoridad municipal”, el edil instó a la dirección de seguridad pública resguarde el área luego del primer enfrentamiento registrado el viernes por la tarde. “No queremos que ocurra una desgracia ante este riesgo de choque”, agregó.
En cuanto a la situación legal del espacio, admitió que es un tema “enredoso”, pero tratará de contactar a un particular que sería el propietario del mismo “para saber si él autorizó la invasión, o si decide dejar el campo para la juventud y los deportistas de la zona”.

Por su parte, el promotor Fabián Palafox explicó: “Tenemos trabajando ya más de cinco años, (incluso) con la gente que se metió al comienzo (en las casas de madera y de cartón construidas alrededor de la cancha), pero ahora llegaron personas problemáticas”.
“No queremos pleito pero tampoco que nos quiten este campo que es de la comunidad. Entrenamos toda la semana con alrededor de 40 adolescentes y niños. Por eso pedimos atención del alcalde”, refirió.
admitió que con este escenario “hay miedo de que estas personas tomen represalias contra los jóvenes que quieran jugar en el campo”.
La madre de un jugador del equipo Kiliwas Monterrey dirigido por Fabián Palafox, consideró que la sus hijos “merecen un espacio al cual puedan entrar entren con libertad y seguridad”.
“Vemos personas de mal que amenazaron a los jugadores y al profesor cuando nosotros llegamos de manera pacífica. Los niños dejaron de venir por la pandemia y estas personas aprovecharon para meterse”, lamentó.
