Mexicali, B.C. – Para hacer frente al complejo problema del consumo de fentanilo en la frontera, la Secretaría de Salud de Baja California sostuvo una intensa semana de trabajo en colaboración con representantes de Estados Unidos, Canadá, organizaciones de la sociedad civil y universidades de ambos lados de la frontera. El objetivo principal: fortalecer la prevención, tratamiento y reinserción social de personas afectadas, con una estrategia que integra derechos humanos y justicia terapéutica.
El secretario de Salud en Baja California, J. Adrián Medina Amarillas, explicó que esta iniciativa también incluyó una recolección y análisis de datos sobre el uso y manejo de sustancias, con especial atención al fentanilo en zonas como Mexicali y Tijuana. “Esta colaboración trilateral representa un esfuerzo de investigación y capacitación que permitirá implementar protocolos de prevención y atención en fases específicas, desde el ámbito comunitario hasta la justicia terapéutica,” destacó Medina Amarillas.
Cooperación interinstitucional y pionero estudio piloto
Durante la semana, se anunció el desarrollo de un estudio piloto, el cual establece un protocolo en tres fases: prevención, atención comunitaria y aplicación de justicia terapéutica. Este esfuerzo interinstitucional incluye una cooperación directa entre los poderes de gobierno y organizaciones civiles. Al respecto, Medina Amarillas subrayó que esta primera fase es un paso decisivo para consolidar estrategias con base en evidencia científica, lo cual representa un enfoque pionero en Baja California para enfrentar una crisis de salud pública tan alarmante como el fentanilo.
La participación de organismos como Prevencasa A.C., Verter A.C., la Comunidad Terapéutica de Rehabilitación y Reinserción Social de Personas con Adicciones del Municipio de Tijuana, la UNAM y el Instituto Tecnológico de Tijuana, así como SEMEFO y Cruz Roja, demuestra el amplio alcance y compromiso de diversas entidades en este combate. Adicionalmente, el Instituto de Psiquiatría del Estado de Baja California (IPEBC) compartió experiencias y avances en sus Centros Comunitarios de Salud Mental y Adicciones (CECOSAMA), sumando su respaldo al Observatorio Estatal de Salud Mental para monitorear y enfrentar esta problemática desde un enfoque preventivo y de atención integral.
Colaboración internacional y perspectiva de largo plazo
Este proyecto se realizó en colaboración con la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley del Departamento de Estado de los Estados Unidos (INL-México) y la Universidad de Victoria, en Canadá. La colaboración no solo fortalece el trabajo en Baja California, sino que también plantea una perspectiva de largo plazo para abordar el consumo de fentanilo y sus impactos en salud y seguridad pública en toda la región de América del Norte.
Con la misión de proteger y fortalecer a las comunidades, esta semana de trabajo es un paso hacia el desarrollo de políticas de prevención sólidas y la generación de oportunidades de reinserción social para las personas afectadas.





