Ensenada, Baja California.– 30 de abril de 2026.–Las encuestas más recientes en Baja California, elaboradas por Massive Caller, colocan a Morena al frente en intención de voto en ciudades clave como Ensenada, Mexicali y Tijuana. Sin embargo, más allá de los números, el panorama político comienza a reflejar un desgaste evidente, marcado por la pérdida de confianza ciudadana y constantes señalamientos que han impactado la percepción pública rumbo a las elecciones de 2027.
De acuerdo con la propia encuestadora, Massive Caller utiliza un sistema automatizado de llamadas masivas para medir la opinión pública de forma rápida, asegurando que elimina el sesgo humano en la recolección de datos, lo que —según su metodología— permite obtener resultados precisos en menor tiempo y a menor costo.
En Ensenada, Morena encabeza las preferencias con 39.3%, seguido por el Partido Acción Nacional con 18.3% y el Partido Revolucionario Institucional con 9.8%. No obstante, la alcaldesa Claudia Agatón Muñiz enfrenta un 67.7% de rechazo a la reelección, evidenciando una contradicción entre la fuerza de la marca partidista y el desgaste de sus liderazgos locales. Esta diferencia entre intención de voto y aceptación refleja un escenario donde el respaldo al partido no necesariamente se traduce en apoyo a sus figuras.
En Mexicali, el escenario es más competitivo. Morena registra 37.1%, mientras el PAN alcanza 22.5% con una figura posicionada como Gustavo Sánchez Vásquez. En este municipio, la oposición muestra mayor margen de crecimiento, especialmente si logra capitalizar el descontento ciudadano y consolidar una propuesta sólida. Los indecisos, que representan un porcentaje significativo del electorado, podrían definir el resultado final.
Por su parte, en Tijuana, Morena mantiene ventaja con 45.2%, pero el alcalde Ismael Burgueño Ruiz enfrenta un 58% de rechazo a la reelección. Aunque lidera las preferencias internas, la percepción pública muestra señales de desgaste, lo que abre una ventana de oportunidad para otras fuerzas políticas si logran articular una alternativa creíble.
El contexto estatal también se ha visto influido por episodios que han generado debate público y cuestionamientos hacia la clase política, como los señalamientos en torno a Carlos Torres Torres y la polémica por la revocación de visas en Estados Unidos que alcanzó a la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda. Estos hechos han tenido impacto en la percepción ciudadana y han contribuido a fortalecer una narrativa de desconfianza.
A nivel nacional, el panorama también incide en la opinión pública, particularmente con procesos judiciales en Estados Unidos relacionados con redes de narcotráfico vinculadas al Cártel de Sinaloa. Aunque se trata de acusaciones que deben resolverse en tribunales, su difusión ha influido en la percepción sobre la integridad de las estructuras de poder.
En Baja California, además, se han documentado esquemas como el “huachicol fiscal”, relacionados con la evasión de impuestos en la importación de combustibles, lo que ha generado pérdidas económicas importantes y ha reforzado la percepción de prácticas irregulares dentro de distintos niveles.
Frente a este escenario, Morena conserva ventaja en números, pero enfrenta un desgaste político que podría incidir en el resultado electoral si la tendencia de desconfianza se mantiene. El PAN y el PRI mantienen posibilidades, particularmente en municipios donde la contienda es más cerrada, mientras que Movimiento Ciudadano podría crecer entre el electorado indeciso.
Más allá de los porcentajes, el proceso electoral de 2027 se perfila como una contienda donde la confianza ciudadana será determinante. La decisión final no solo dependerá de las encuestas, sino de la percepción sobre la capacidad, credibilidad y resultados de quienes buscan gobernar.





