Ensenada, B.C., martes 15 de julio de 2025.– Este martes, los regidores del XXIV Ayuntamiento de Ensenada fueron dejados plantados, sin aviso ni notificación previa de la suspensión de la sesión de Cabildo programada, donde se analizaría la aprobación de un pago por 13 millones 541 mil 766.10 pesos a una empresa recolectora de basura que, hasta el momento, no tiene contrato vigente ni procedimiento de licitación que respalde los servicios prestados.

Oficialía Mayor
La propuesta de pago proviene directamente de la Oficialía Mayor, encabezada por Eleazar López Quihuis, quien tomó protesta el pasado 27 de marzo con un currículum que incluye una maestría en derecho procesal y más de 30 años en el servicio público. Sin embargo, su experiencia no se ha traducido en resultados concretos, y ahora pretende que el Cabildo autorice un gasto millonario sin que exista soporte legal, contrato, ni verificación clara de que el servicio se haya prestado efectivamente.
¿Dónde quedó la experiencia? ¿Cómo es posible que alguien con décadas en la administración pública permita —o promueva— un pago de esa magnitud sin haber resuelto primero lo más básico: la legalidad del contrato?
El oficio 092-DE-2025, emitido el 19 de junio por la Dirección de Servicios Públicos, advierte expresamente que no existe contrato ni licitación vigente que respalde la operación de 18 camiones recolectores, 3 camiones de redilas cerradas, 1 camión de volteo y 3 motocicletas, supuestamente utilizados entre enero y junio de 2025. Aun así, la Oficialía busca con urgencia el reconocimiento del adeudo.
Lo más grave es que no hay evidencia documentada de que esos vehículos hayan operado en beneficio del municipio. No hay bitácoras, supervisión registrada, ni verificación técnica pública. Se habla de camiones y motos, pero no se puede garantizar que hayan trabajado un solo día.
Y mientras esto ocurre, los regidores —que debían revisar y votar este asunto— fueron ignorados. La Sala de Cabildo estuvo cerrada, sin aviso oficial, ni comunicado, ni explicación. Una falta total de respeto institucional, justo en el momento en que se pretendía aprobar un gasto sin sustento jurídico.
Cabe recordar que Julio César Arena Ruiz, secretario del Ayuntamiento, también ha sido señalado por su comportamiento obstruccionista en otros temas importantes para la ciudad, y su silencio ante este nuevo episodio alimenta aún más la desconfianza.
Aunque la Oficialía Mayor publicó el pasado 17 de junio las bases de la nueva licitación pública 015/2025 para arrendamiento de camiones, hoy busca cerrar el capítulo anterior con un cheque en blanco, a favor de una empresa cuya actuación sigue siendo un misterio.
¿Qué clase de administración pública es esta, donde no hay contratos, no hay sesiones, no hay explicaciones, pero sí hay urgencia para pagar?






