Ensenada, Baja California; 9 de junio de 2025.— Un importante golpe contra la pesca ilegal se concretó en el puerto de Ensenada, luego de que personal de la Secretaría de Marina, en coordinación con la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) y oficiales federales de pesca, aseguraran de manera precautoria aproximadamente 2,433 kilogramos de aleta de tiburón, producto que no contaba con documentación que acreditara su legal procedencia.
El decomiso tuvo lugar dentro del recinto portuario de Ensenada, donde personal naval adscrito a la Segunda Zona Naval y elementos de la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (CONAPESCA) realizaban una inspección de rutina. Durante la revisión localizaron un contenedor que almacenaba 135 costales con aletas de tiburón de diversas especies.
Ante este hallazgo, inspectores de PROFEPA acudieron al lugar para verificar el producto marino, confirmando que se trataba de aletas de tiburón martillo (Sphyrna lewini) y tiburón sedoso (Carcharhinus falciformis), especies que actualmente se encuentran bajo veda desde el 1 de mayo y hasta el 31 de junio del presente año. Esta medida busca proteger la reproducción y conservación de estas poblaciones de escualos en aguas nacionales.
Además de la prohibición temporal en México, ambas especies están listadas en el Apéndice II de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), lo que implica una estricta regulación para su aprovechamiento, exportación e importación en los mercados internacionales, debido a su vulnerabilidad y al riesgo que enfrentan sus poblaciones a nivel global.
Debido a que los responsables no pudieron acreditar la legítima procedencia del cargamento ni presentaron permisos o autorizaciones válidas, las autoridades ambientales ordenaron la retención precautoria de los 2,433 kilogramos de aletas, mientras se integra el expediente administrativo correspondiente y se determina la sanción aplicable.
La Secretaría de Marina señaló que este operativo se enmarca en las acciones permanentes para combatir la pesca furtiva en aguas del Pacífico mexicano, actividad que no sólo vulnera la legislación ambiental, sino que también pone en riesgo la sustentabilidad de la pesca legal y afecta a comunidades pesqueras que dependen de esta actividad de manera responsable.
Este decomiso es considerado uno de los más significativos en lo que va del año en Ensenada, un puerto estratégico para la actividad pesquera nacional, donde autoridades federales mantienen constante vigilancia para evitar el saqueo de especies marinas protegidas.
Por su parte, PROFEPA reiteró que continuará con las investigaciones para deslindar responsabilidades, mientras que la carga permanecerá asegurada para garantizar la protección de estas especies, fundamentales para el equilibrio ecológico de los océanos.
La Secretaría de Marina refrendó su compromiso de proteger los recursos marinos del país e hizo un llamado a pescadores y empresas del sector a respetar las normativas vigentes y a evitar prácticas que comprometan la biodiversidad y la salud de los ecosistemas marinos mexicanos.





