Ensenada, Baja California, 27 de marzo de 2026.– Lo que fue presentado como un paso importante hacia la modernización del transporte público en Ensenada hoy vuelve a generar cuestionamientos. A casi dos años de la instalación de los equipos para el sistema de pago electrónico, los validadores colocados en decenas de unidades siguen sin operar, a pesar de que representan una inversión considerable.
De acuerdo con la información recabada, en julio de 2024 fueron instalados 244 validadores electrónicos en unidades del transporte público de la ciudad como parte del proyecto de recaudo electrónico que permitiría pagar el pasaje mediante tarjetas.
Cada uno de estos dispositivos tuvo un costo aproximado de 7 mil 500 pesos, lo que significa que, al multiplicar los 244 equipos instalados, la inversión destinada únicamente a los validadores asciende a 1 millón 830 mil pesos.
Esta inversión fue realizada por el propio sector transportista como parte de los compromisos asumidos durante el proceso en el que se autorizó el incremento a la tarifa del transporte público, donde uno de los argumentos centrales fue precisamente la modernización del sistema y la implementación del pago electrónico mediante validadores en las unidades.
Sin embargo, pese a esta inversión cercana a los 1.83 millones de pesos, los equipos no se encuentran operando actualmente, debido a que las tarjetas necesarias para utilizar el sistema nunca fueron distribuidas al público, lo que ha dejado los dispositivos prácticamente inutilizados dentro de las unidades.
Actualmente es posible observar los validadores dentro de diversos camiones y microbuses del transporte público en colores guinda, verde, negro, gris y amarillo, dependiendo del modelo instalado. No obstante, en la práctica no cumplen con la función para la que fueron colocados, lo que ha llevado a que muchos usuarios los perciban simplemente como aparatos decorativos dentro de las unidades.
Cómo se distribuyeron los validadores
Los equipos fueron instalados en unidades pertenecientes a distintas empresas transportistas que operan en la ciudad.
La Sociedad Cooperativa de Transportes de Pasajeros de Ensenada, conocida como Rojo y Blanco, recibió la mayor cantidad de dispositivos con 151 validadores instalados.
En segundo lugar se encuentra la Sociedad Cooperativa de Transportes Urbanos Microbuses 1ra Clase de Ensenada, conocida como Amarillo y Blanco, donde se colocaron 67 equipos.
Por su parte, Transportes El Vigía S.A. de C.V. recibió 18 validadores, mientras que Transportes Brisa S.A. de C.V. cuenta con 6 equipos instalados.
Finalmente, la Unión Transportistas de Pasaje y Carga General Nativos S.A. de C.V. recibió 2 validadores, completando así los 244 dispositivos instalados en el sistema de transporte público de Ensenada.
Promesa de modernización que no se concretó
La implementación del sistema de pago electrónico fue presentada por autoridades como parte del proceso de modernización del transporte público en la ciudad. De acuerdo con lo anunciado en su momento, los usuarios podrían utilizar tarjetas de prepago para pagar el pasaje mediante los validadores instalados en las unidades.
Incluso se informó públicamente que las tarjetas ya habían sido solicitadas y que estarían disponibles durante el primer trimestre de 2025, lo que permitiría comenzar a utilizar el sistema.
Sin embargo, ese plazo pasó y las tarjetas nunca llegaron a manos de los usuarios, dejando el sistema prácticamente detenido desde su instalación.
Un proyecto que sigue sin despegar
Desde finales de 2024 y durante 2025, las autoridades del Instituto de Movilidad Sustentable de Baja California (IMOS) señalaron que el proceso de modernización del transporte enfrentaba diversos retos, entre ellos dificultades económicas en el sector transportista, así como retrasos en la capacitación y en la implementación del sistema tecnológico.
A pesar de ello, en la práctica los validadores continúan instalados pero sin funcionar, visibles dentro de los camiones que circulan diariamente por la ciudad.
Hoy, a casi dos años de su colocación, los 244 equipos siguen sin cumplir con la función para la que fueron instalados, mientras la inversión de 1 millón 830 mil pesos en dispositivos permanece reflejada únicamente en aparatos que, por ahora, no tienen uso real dentro del transporte público de Ensenada.





