
Ensenada, Baja California, 17 de marzo de 2025 – A pesar de los discursos y promesas, la igualdad de género sigue siendo una deuda pendiente en México y Baja California. La Vicepresidenta de la Red de Mujeres Unidas por Baja California y Regidora del XXV Ayuntamiento de Ensenada, Anna Daniela Salgado García, lanzó un urgente llamado a transformar las políticas públicas que, hasta ahora, no han logrado cerrar la brecha de género.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha sido clara: si no se toman acciones inmediatas, la igualdad de género podría tardar hasta 300 años en alcanzarse. En México, las cifras son alarmantes. Actualmente, solo 4 de cada 10 mujeres participan activamente en la economía, frente a 7 de cada 10 hombres. A su vez, las mujeres dedican tres veces más tiempo que los hombres al trabajo doméstico y de cuidados no remunerado, lo que limita gravemente su desarrollo personal y profesional y perpetúa ciclos de pobreza y desigualdad.
Políticas públicas fallidas: Un obstáculo para la igualdad
A pesar de los esfuerzos previos, las políticas públicas implementadas hasta el momento han demostrado ser insuficientes. Uno de los mayores obstáculos que enfrentan las mujeres es la sobrecarga de trabajo doméstico y de cuidados, una responsabilidad que sigue recayendo principalmente sobre ellas.
En México, 23.8 millones de mujeres de 15 años y más brindan cuidados dentro del hogar, en comparación con solo 7.9 millones de hombres. Esta desigualdad no solo impacta la participación laboral femenina, sino que también limita las oportunidades de crecimiento en otros sectores. La reducción de la participación laboral femenina es una realidad evidente, con una disminución del 56.6% al 50.3% cuando las mujeres deben cuidar de niños o personas con discapacidad.
Además, la brecha salarial en México sigue siendo del 13.15%, lo que significa que por cada 100 pesos que gana un hombre, una mujer recibe solo 86.85 pesos por el mismo trabajo. Esta disparidad es aún más marcada en sectores como el liderazgo y la tecnología, donde las mujeres se enfrentan a barreras adicionales, como la falta de acceso a créditos y oportunidades de crecimiento.
La desventaja estructural de las mujeres en el mercado laboral
La realidad es que las mujeres enfrentan barreras estructurales que dificultan su participación plena y equitativa en el mercado laboral. A pesar de los avances en educación, las mujeres se enfrentan a un techo de cristal que limita su ascenso a posiciones de liderazgo. En sectores como la tecnología, las ciencias, la ingeniería y las matemáticas, las mujeres siguen siendo una minoría. Este fenómeno no es solo una cuestión de discriminación directa, sino también de acceso a recursos, redes de apoyo y financiamiento.
Una de las principales barreras que las mujeres encuentran para avanzar en sus carreras es la falta de apoyo en términos de conciliación laboral y familiar. La falta de guarderías, la escasez de programas de apoyo para madres trabajadoras y la ausencia de una infraestructura adecuada para el cuidado infantil son factores que las obligan a hacer una elección entre su desarrollo profesional y el cuidado de sus hijos.
Además, las mujeres enfrentan el reto adicional de la violencia económica, una forma de control financiero que afecta a muchas mujeres y que las limita a la hora de tomar decisiones sobre su futuro profesional y personal.
Propuestas de acción desde la Red de Mujeres Unidas por Baja California
Desde la Red de Mujeres Unidas por Baja California, liderada por la Presidenta Vanessa García, y desde la Regiduría de Anna Daniela Salgado García en el XXV Ayuntamiento de Ensenada, se presentan una serie de propuestas concretas para avanzar hacia la igualdad sustantiva:
- Sistema Nacional de Cuidados: Crear un sistema accesible y universal de cuidados, que incluya servicios como guarderías, centros de día para personas mayores y programas de apoyo a los cuidadores. Esto permitirá reducir la brecha de ingresos de las mujeres y facilitar su participación en la vida económica.
- Educación con perspectiva de género: Fomentar programas educativos que eliminen los estereotipos de género y promuevan la igualdad desde temprana edad. Es fundamental que docentes, padres y madres colaboren en la construcción de un entorno educativo libre de prejuicios.
- Prevención y erradicación de la violencia: Reforzar las políticas de «violencia cero» y garantizar el acceso a servicios de atención integral para mujeres víctimas de violencia, sin obstáculos ni discriminación.
- Paridad en los espacios de toma de decisiones: Fomentar la inclusión de las mujeres en puestos de liderazgo político y empresarial, asegurando que sus voces sean escuchadas en la toma de decisiones.
- Generación de empleos formales y de calidad para mujeres: Promover la creación de empleos bien remunerados en sectores tradicionales y no tradicionales, que ofrezcan condiciones laborales dignas.
- Cierre de la brecha digital: Implementar programas de capacitación tecnológica para mujeres y niñas, para que puedan acceder a herramientas digitales y aprovechar las oportunidades que ofrece el sector tecnológico.

El reto de la igualdad: Un cambio necesario y urgente
«La igualdad de género no puede esperar 300 años. Necesitamos políticas públicas transformadoras que no solo reconozcan las desigualdades, sino que actúen para eliminarlas», afirmó Anna Daniela Salgado García. «Desde la Red de Mujeres Unidas por Baja California, trabajaremos incansablemente para hacer realidad estas propuestas y para que ninguna mujer tenga que elegir entre su desarrollo personal y el cuidado de su familia.»
Con un enfoque claro y propuestas viables, la Red de Mujeres Unidas por Baja California busca dar un paso significativo hacia un futuro más igualitario, donde las mujeres puedan alcanzar su pleno potencial sin las restricciones impuestas por estructuras sociales y políticas desactualizadas. La lucha por la igualdad de género en Baja California no puede esperar más.





