Ensenada, B.C. – La actual temporada de lluvias en Baja California es la más seca registrada desde 1950, advierten el M. en C. Ismael Velázquez Mendoza y el Dr. Edgar Pavía López, ambos investigadores del Laboratorio de Pronóstico Meteorológico del CICESE. De acuerdo con los registros históricos, durante enero y febrero Ensenada suele recibir entre 25 y 40 mm de precipitación, pero en lo que va del año no se han acumulado más de 5 mm, lo que confirma la drástica disminución.
El fenómeno de La Niña ha desplazado la corriente en chorro hacia el norte, evitando que las tormentas invernales lleguen a la región. Esto, sumado a la baja humedad en la atmósfera, ha reducido las lluvias a niveles críticos, incrementando el riesgo de una crisis hídrica sin precedentes.
Científicos advierten un panorama preocupante
Según la doctora María Tereza Cavazos Pérez, investigadora del Departamento de Oceanografía Física del CICESE, la situación podría extenderse por meses: “Estamos viendo un enfriamiento de hasta 1.5°C en las temperaturas superficiales del océano en el Pacífico ecuatorial, lo que fortalece a La Niña y prolonga su impacto en nuestra región”.
En términos históricos, eventos de La Niña han provocado sequías severas en Baja California en 1950, 1971, 1999 y 2011, con reducciones de hasta 60% en las precipitaciones anuales. Si el patrón se mantiene, el 2025 podría ser uno de los años más secos en décadas.
CONAGUA confirma la situación crítica
El más reciente informe del Monitor de Sequía de México, publicado por la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), coloca a Ensenada, Mexicali y Tecate en la categoría de “sequía severa”, mientras que Tijuana y Playas de Rosarito ya registran “sequía moderada”.
Según CONAGUA, el almacenamiento en las principales presas del estado está por debajo del 50% de su capacidad, lo que agrava aún más el panorama. En el caso de Ensenada, que depende en gran parte de pozos subterráneos y del abasto del Río Colorado, la falta de lluvias pone en riesgo la recarga de los mantos acuíferos, que ya han mostrado niveles de descenso preocupantes.
“La escasez de lluvias no solo afecta los mantos acuíferos locales, sino que también pone más presión sobre el agua importada del Río Colorado, que ya está al límite”, alertó el Dr. Edgar Pavía López, investigador del Laboratorio de Pronóstico Meteorológico del CICESE.
Por su parte, el M. en C. Ismael Velázquez Mendoza, también del Laboratorio de Pronóstico Meteorológico del CICESE, enfatizó la importancia de conservar el recurso hídrico: “Si no llueve y seguimos perdiendo agua en fugas e ineficiencias, la crisis será inevitable. Tan solo en Ensenada, se estima que hasta el 40% del agua distribuida se pierde antes de llegar a los hogares”.
Llamado a la acción desde el gobierno
El problema no es exclusivo de Baja California. Durante el Encuentro Nacional Municipal, la presidenta Claudia Sheinbaum convocó a gobernadores y alcaldes a diseñar un Plan Maestro para garantizar el acceso al agua potable en todo el país. La propuesta busca coordinar esfuerzos entre los tres niveles de gobierno para mejorar la infraestructura de abastecimiento y saneamiento.
En el evento participaron la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila, y la alcaldesa de Ensenada, Claudia Agatón Muñiz, quienes coincidieron en la urgencia de atender el problema del agua con medidas concretas.
Con un pronóstico de largo plazo que sugiere que la sequía continuará, los expertos insisten en que es momento de actuar. “Esperamos estar aún a tiempo de evitar daños mayores, pero es imprescindible tomar decisiones inmediatas para garantizar el acceso al agua en los próximos meses”, concluyó el Dr. Edgar Pavía López, del Laboratorio de Pronóstico Meteorológico del CICESE.





