Ensenada, B.C. – Viernes 13 de diciembre de 2024.- Transformar los techos convencionales en espacios verdes no solo es una tendencia estética, sino una alternativa sustentable con beneficios tangibles para las familias y el entorno urbano. El Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE) ha demostrado que instalar techos verdes puede generar ahorros energéticos, mejorar la calidad ambiental y recuperar la inversión inicial en un plazo razonable.
El estudio realizado por el equipo de investigación, encabezado por Diana Zavala, evaluó tres diseños de techos verdes adaptados a las condiciones climáticas del noroeste de México, específicamente en Ensenada. Las alternativas contemplan tanto huertos urbanos productivos como jardines de plantas nativas, con costos, beneficios y retos evaluados detalladamente.
Costos iniciales y mantenimiento
Uno de los aspectos clave del estudio fue determinar la viabilidad económica de los techos verdes. De acuerdo con los resultados, el costo de instalación es de mil 360 pesos por metro cuadrado para un huerto urbano y de mil 980 pesos por metro cuadrado para un jardín de plantas nativas.
En cuanto al mantenimiento, los gastos del primer año varían significativamente según el diseño. Un huerto urbano requiere alrededor de 750 pesos anuales para riego e insumos, mientras que un jardín con plantas nativas, al ser más resistente a las condiciones climáticas, solo necesita 190 pesos al año.
La mayor inversión inicial, según el análisis, corresponde a la adquisición de plantas de vivero, que puede ascender a mil 200 pesos por metro cuadrado. Sin embargo, el equipo de investigación descubrió una manera más económica: sustituir las plantas de vivero por semillas, lo que reduciría el costo a aproximadamente 300 pesos anuales.
Retorno de inversión: más allá de los costos
Uno de los hallazgos más significativos es el retorno de inversión que ofrecen los techos verdes, especialmente en los huertos urbanos. El estudio demostró que un metro cuadrado de huerto puede generar alimentos con un valor anual de mil pesos, lo que significa que la inversión inicial podría recuperarse en cinco años.
“Además del retorno económico, hay otros beneficios que no siempre se consideran, como la producción local de alimentos frescos y saludables, que contribuyen a mejorar la calidad de vida”, destacó Diana Zavala.
En una siguiente etapa del estudio, el equipo del CICESE también incorporará datos sobre ahorros energéticos, lo que permitirá reducir aún más el tiempo estimado para recuperar la inversión.
Rompiendo mitos sobre los techos verdes
El estudio también aborda algunas ideas erróneas que desalientan la implementación de techos verdes. Entre ellas, el mito de que estos sistemas generan humedad en las viviendas o que son demasiado pesados para las estructuras tradicionales.
“Es importante aclarar que, cuando se implementan correctamente, los techos verdes no representan riesgos de humedad ni sobrecarga estructural. Al contrario, pueden prolongar la vida útil de los inmuebles al proteger las superficies de agentes externos”, puntualizó Diana.
Beneficios ambientales y energéticos
Más allá de los beneficios económicos y prácticos, los techos verdes tienen un impacto ambiental positivo en las ciudades. Ivett Zavala, coautora del estudio, destacó que estos sistemas ayudan a mitigar el efecto de isla de calor urbano, que se genera cuando las superficies pavimentadas y los edificios absorben y retienen el calor.
“A nivel ciudad, disminuye la isla urbana de calor, evita que se presenten altas temperaturas en ciertas regiones y mejora considerablemente la calidad del aire”, explicó Ivett Zavala.
Otro aspecto relevante es el ahorro energético. Según los cálculos del equipo del CICESE, un techo verde con plantas nativas puede reducir los costos de climatización (calefacción y enfriamiento) hasta en un 50%, mientras que un diseño más avanzado, como un techo con estanque, puede reducir el consumo energético en un 25% adicional.
Una solución para el futuro urbano
La investigación del CICESE demuestra que los techos verdes son mucho más que un elemento decorativo. Son una solución viable y sostenible que puede implementarse en viviendas, edificios públicos y empresas, generando beneficios económicos, ambientales y sociales a corto y largo plazo.
“Lo que buscamos es que los techos verdes se conviertan en una práctica común en nuestras ciudades. Es una inversión que no solo recupera costos, sino que también contribuye a crear entornos más saludables y resilientes al cambio climático”, concluyó Diana Zavala.





