Ser no binario implica una identidad de género. Es decir, la perspectiva subjetiva que cada persona tiene sobre su propio género.


El ser no binario es algo que cada vez se escucha más entre las personas. Probablemente has visto este término en internet (sobre todo en algunas redes sociales), quizá hasta conoces a una persona que se identifica como no binaria o quizá tú también te sientes cerca de este término.

Sea cual sea la razón por la que la idea de ser no binario llama tu atención, es recomendable que conozcas algunos aspectos de este término para que puedas ser cuidadoso y respetuoso en tu manera de aproximarte a las personas que así se reconocen. Para eso, contemplamos algunas de las dudas más comunes en torno a esta identidad de género.

¿Qué significa ser no binario?
El ser una persona no binaria tiene que ver con la identidad de género. Es decir, la manera en que las personas nos reconocemos a nosotras mismas dentro de los esquemas del género. Una de las formas más comunes de identidad de género es el reconocerse como hombre o como mujer, dependiendo de a cuál de estos géneros nos sentimos más afines, pero también existen cada vez más personas no binarias. Esto significa que la gente que se identifica como no binaria, se siente cómoda dentro de un espectro más amplio que abarca tanto lo masculino como lo femenino, ya sea porque pueden oscilar entre ambas identidades y un día sentirse más como hombre o como mujeres, o porque simplemente no se sienten como ninguno de los dos. Por ejemplo, hay personas que no se identifican como hombres, pero tampoco como mujeres como tal, entonces se sienten más cómodas con una identidad no binaria.

El ser no binario también fomenta la fluidez de género. Es decir, un día puedes sentirte más como un hombre y al día siguiente más como una mujer, y esto está bien. También puedes aprovechar para experimentar con tu expresión de género, por lo que puedes vestirte de forma masculina, femenina o híbrida según lo prefieras. Esto es algo que muchas colecciones de moda ya han integrado a sus diseños, como es el caso de algunas colecciones para primavera-verano del 2020, que claramente juegan con la idea del género y se dan mucha más libertad en ese sentido.