Apenas el pasado 10 de agosto, el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell, consideró como “ideas” que no tienen sustento científico la información de que existe un incremento en el número de menores de edad en la pandemia.

Según la información de la propia dependencia federal, los niños que fallecieron en un hospital del país durante la pandemia tenían entre cinco y nueve años suman 76 casos, mientras que los que tenían entre 10 y 14 años de edad son 114.

Significa que en los más de 15 meses de la pandemia fallecieron 190 niños, según el reporte de Epidemiología.

Los niños de entre cinco y nueve años que tuvieron que ser hospitalizados pasaron de mil 85 a mil 159 casos en el periodo que va del 7 al 18 de agosto.

En ese mismo tiempo, los de 10 a 14 años y que requirieron ser ingresados a un hospital con complicaciones de Covid-19 pasaron de mil 339 a mil 437, lo que en conjunto suman 172 menores de edad.

En el caso de los que fueron diagnosticados y continúan su tratamiento en casa, de forma ambulatoria, la Secretaría de Salud reporta que en el primer grupo de los menores de edad pasaron de 21 mil a 647 mil a 24 mil 747, mientras que en el segundo bloque de niños y adolescentes la cifra creció de 43 mil 389 a 49 mil 517.

Sólo los que están contagiados en la última semana y son tratados en su casa sumaron nueve mil 228 casos.


En el caso de los jóvenes en edad de acudir al bachillerato los hospitalizados pasaron en los últimos 10 días de dos mil 440 a dos mil 679 casos, es decir, se incrementaron 239 casos más.

De la base de datos que también es pública en el Tablero de Conacyt se extrae que los jóvenes contagiados en edad universitaria, de 20 a 24 años, son los que más se incrementaron: 21 mil 293 casos que son tratados en su casa.

Mientras que los hospitalizados pasaron de seis mil 354 casos a seis mil 779, es decir, 425 jóvenes que requirieron ayuda especializada en un centro de salud.



Ayer, en su intervención ante la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez, los gobernadores y representantes de las 32 entidades, el subsecretario dijo que la vacunación en menores de edad “no es un objetivo de salud pública trascendente desde el punto de vista poblacional”, dado que la cifra de niños con enfermedad grave hasta ahora es de 0.004 por ciento.

“De manera muy afortunada los menores de 18 años tienen un riesgo de enfermedad relevante, es decir, la enfermedad que requiere hospitalización, aunque puede causar la muerte, muy, muy, muy bajo”, dijo el funcionario federal .

Señaló que en la vacunación en menores de edad “no existe demostración o ni siquiera indicios, planteamientos técnicos en la comunidad de salud, pública global o nacional, que sugiera que vacunarlos es necesario para un control epidémico”.

Consideró que “el riesgo es sumamente bajo y por lo tanto no es un objetivo de salud pública trascendente desde el punto de vista poblacional esa vacunación.

Hace unos días fue reportada la muerte de Ximena, una menor de nueve años de edad, quien falleció tras contraer el COVID-19 en Sonora, según informó el padre de la niña, Raúl Pereira, así como la Brigada del Sol Rescate Magdalena.

Al respecto, López- Gatell comentó que «esta pequeñita tenía alteraciones desde el nacimiento y habia tenido una largo proceso de enfermedad; su vida no era con todo el potencial que puede tener cualquier otro niño por otras afecciones y esto condicionó un mayor riesgo que el desenlace desafortunado ocurriera».