Ensenada, Baja California, 21 de abril de 2026.– A más de un año de haberse instalado 244 validadores electrónicos en unidades del transporte público de Ensenada, el sistema de pago digital continúa sin operar, mientras autoridades reconocen que alrededor del 30% de los ingresos del sector se pierde, principalmente por el manejo de efectivo.
De acuerdo con información recabada, estos equipos fueron colocados desde julio de 2024 como parte del proyecto de modernización del transporte público, el cual contemplaba el uso de tarjetas de prepago para el cobro del pasaje. Cada dispositivo tuvo un costo aproximado de 7 mil 500 pesos, lo que representa una inversión cercana a 1 millón 830 mil pesos, recurso que fue cubierto por las propias empresas y cooperativas transportistas.
Los 244 validadores fueron distribuidos entre distintas líneas del transporte público en la ciudad. La mayor parte se instaló en unidades de la Sociedad Cooperativa de Transportes de Pasajeros de Ensenada, conocida como Rojo y Blanco, con 151 equipos. Le sigue la Sociedad Cooperativa de Transportes Urbanos Microbuses 1ra Clase de Ensenada, Amarillo y Blanco, con 67 validadores. Además, Transportes El Vigía S.A. de C.V. cuenta con 18 dispositivos, Transportes Brisa S.A. de C.V. con 6, y la Unión de Transportistas de Pasaje y Carga General Nativos S.A. de C.V. con 2 equipos.
Pese a esta inversión y a que los equipos permanecen instalados dentro de las unidades, en la práctica no cumplen con su función, ya que las tarjetas necesarias para operar el sistema nunca fueron distribuidas al público, lo que mantiene el proyecto detenido desde su origen.
Este martes 21 de abril, durante la mañanera encabezada por la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda, el titular del Instituto de Movilidad Sustentable de Baja California, Jorge Alberto Gutiérrez Topete, confirmó que el rezago en la implementación del pago electrónico sigue siendo un tema pendiente, al señalar que el uso de efectivo genera una fuga importante de recursos dentro del sistema de transporte, estimada en hasta un 30%.
Explicó que esta problemática forma parte de un rezago estructural en el sector, el cual se vio severamente afectado durante la pandemia, lo que ha complicado la modernización y recuperación total del servicio, especialmente en colonias periféricas donde aún no se restablece completamente la cobertura.
El funcionario indicó que, aunque existe interés por parte de algunos transportistas en avanzar hacia el pago electrónico, aún falta establecer reglas claras para su integración, así como consolidar una red externa de recarga, acuerdos con distribuidores y el respaldo de instituciones financieras que permitan operar el sistema de manera eficiente.
Asimismo, reconoció que factores como el deterioro de las calles también impactan directamente en el servicio, al provocar daños constantes en las unidades, lo que representa un costo adicional para los concesionarios y limita la eficiencia operativa del sistema.
Por ello, aseguró que se mantienen mesas de trabajo con el Ayuntamiento de Ensenada y la Secretaría de Infraestructura, Desarrollo Urbano y Reordenación Territorial (SIDURT), con el objetivo de atender de manera conjunta las condiciones que afectan al transporte público.
A pesar de los retrasos, el titular de IMOS afirmó que se busca dejar avances concretos antes de que concluya la actual administración estatal, con la intención de no fallarle a la ciudadanía y lograr que el sistema de pago electrónico finalmente entre en operación.
Hoy, los validadores siguen visibles dentro de los camiones, pero sin cumplir su función. Un recordatorio constante de una modernización que aún no llega y de un sistema que sigue perdiendo dinero mientras el efectivo continúa dominando.





