Ensenada, Baja California, 30 de mayo de 2025.– Un foco de riesgo ambiental y sanitario fue atendido este viernes por el gobierno municipal de Ensenada, luego de que se llevara a cabo una jornada de limpieza en el arroyo de la Bronce, ubicado a la altura de la colonia Revolución, donde se retiraron más de 15 toneladas de basura y desechos acumulados.

La presidenta municipal, Claudia Agatón, informó que la intervención fue una respuesta directa a denuncias ciudadanas que alertaban sobre la acumulación de residuos en esa zona, la cual presenta además asentamientos irregulares que elevan los riesgos para la salud y la seguridad de cientos de personas que habitan en los alrededores.
“Esta es una acción urgente, solicitada por la propia comunidad. El arroyo, entre la calle Bronce y Mexicali, se encontraba en condiciones preocupantes. Se requería maquinaria especializada y personal capacitado para intervenir”, señaló Agatón.
La jornada fue encabezada por la Dirección de Servicios Públicos Municipales, bajo la dirección de Carolina Rivas, y contó con el apoyo de elementos de la Dirección de Seguridad Pública. De acuerdo con el reporte oficial, al menos 500 personas se beneficiaron de esta acción directa, aunque las autoridades no detallaron si se planea mantener una vigilancia continua o establecer un plan a mediano plazo para evitar una nueva acumulación de basura.
Además de la limpieza, se realizaron labores de deshierbe manual, ya que la vegetación crecida impedía el flujo natural del agua y aumentaba la posibilidad de encharcamientos o criaderos de fauna nociva. La alcaldesa también aprovechó para hacer un llamado a la ciudadanía a mantener limpios los espacios públicos y a reportar afectaciones a través de la línea de WhatsApp 646 288 1773.
“Cuidar nuestra ciudad es una responsabilidad compartida. Como gobierno intervenimos, pero también necesitamos que la ciudadanía haga su parte: que no tiren basura, que reporten, que participen”, agregó Agatón.
La limpieza del arroyo de la Bronce ocurre en un contexto de creciente presión vecinal para atender zonas de alto riesgo en Ensenada, donde los cauces naturales se han convertido en basureros a cielo abierto, sin una política clara de contención o rehabilitación permanente.





