Ensenada, B.C., a 18 de febrero de 2026. — Aunque el matrimonio infantil está prohibido en México, en Baja California persisten las uniones tempranas y la cohabitación infantil, una forma de violencia estructural que continúa afectando a niñas y adolescentes en todo el estado.

De acuerdo con cifras oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), del Consejo Nacional de Población (CONAPO) y de la Secretaría de Salud, durante 2023 se registraron 5,153 nacimientos de madres adolescentes de entre 10 y 19 años en Baja California, una cifra que evidencia la magnitud del problema.
Por municipio, los datos reflejan la concentración del fenómeno:
- Tijuana: 2,586 nacimientos
- Mexicali: 1,325 nacimientos
- Ensenada: aproximadamente 634 nacimientos
- San Quintín: alrededor de 335 nacimientos
- Tecate: cerca de 225 nacimientos
- Playas de Rosarito: aproximadamente 46 nacimientos
- San Felipe: 2 nacimientos
Tijuana y Mexicali concentran más del 75 % de los nacimientos adolescentes en el estado; sin embargo, municipios como San Quintín y Ensenada enfrentan riesgos adicionales asociados a marginación, migración y acceso limitado a servicios de salud y educación.
El Censo de Población y Vivienda 2020 también reveló que 2.4 % de las mujeres de entre 12 y 17 años en Baja California ya vivían casadas o en unión libre, muchas de ellas fuera del matrimonio civil. Estas uniones suelen derivar en abandono escolar, dependencia económica, sobrecarga de trabajo doméstico, violencia sexual y embarazos tempranos.
Especialistas y organizaciones civiles advierten que la cohabitación infantil no es una tradición ni una decisión libre, sino una práctica que vulnera derechos humanos y perpetúa ciclos de desigualdad y pobreza.
En este contexto, la vicepresidenta de la Red de Mujeres, Daniela Salgado, expresó que no se puede normalizar que miles de niñas en Baja California continúen siendo empujadas a maternidades y uniones tempranas, señalando que cada cifra representa una historia de vida truncada.
La Red de Mujeres, en conjunto con la activista y exdiputada Eufrosina Cruz, presentó una iniciativa ante el Congreso del Estado para tipificar y eliminar la cohabitación infantil, así como cerrar los vacíos legales que actualmente permiten que esta práctica continúe.
Las promoventes exigen que la iniciativa sea sesionada, dictaminada y aprobada con carácter urgente, al considerar que se trata de una problemática que requiere atención inmediata.
Erradicar la cohabitación infantil, señalaron, no es un asunto opcional, sino una obligación ética, legal y de derechos humanos. El Congreso del Estado tiene hoy la oportunidad histórica de fortalecer la protección de niñas y adolescentes en Baja California.





