Tijuana, Baja California, a 8 de julio de 2025.– La Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) en Baja California expresó su preocupación ante la inminente reducción de la jornada laboral, al advertir que, de no ajustarse con base en la realidad operativa del sector, podría tener graves repercusiones en la sostenibilidad de miles de micro y pequeñas empresas (Mipymes) dedicadas a la industria gastronómica.

Iván Nolasco, presidente estatal de Canirac BC, señaló que el organismo nacional ha participado activamente en las mesas de diálogo organizadas por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) del 19 de junio al 7 de julio, donde han expuesto la necesidad de incorporar esquemas flexibles que tomen en cuenta los horarios extendidos con los que opera la mayoría de los restaurantes en el país.
“El 96% de nuestros establecimientos son microempresas, muchas de ellas familiares, y operamos los 365 días del año. Una reducción de jornada sin flexibilidad podría asfixiar al sector”, sostuvo el dirigente.
Entre los puntos que Canirac ha planteado ante la Comisión de Trabajo y Previsión Social de la Cámara de Diputados está la defensa de los empleos formales que el sector genera, y la necesidad de evitar un aumento súbito de costos operativos que pondría en jaque la viabilidad financiera de miles de negocios. Esto, dijo, se suma a las ya existentes presiones fiscales, pagos al Seguro Social, una dinámica salarial cambiante y escenarios inflacionarios inciertos.
La industria restaurantera, recordó Nolasco, representa el primer empleo para 1 de cada 5 jóvenes en México. La flexibilidad horaria permite a muchos estudiar y trabajar al mismo tiempo, por lo que la implementación de una reforma sin contemplar estos factores podría cerrarles esa puerta de ingreso al mercado laboral.
Frente a ese panorama, Canirac propuso tres ejes para una reforma laboral viable: un marco normativo flexible que permita contratación por hora y jornadas divididas, una implementación gradual con incentivos fiscales, y el reconocimiento formal al sector restaurantero como generador clave de primer empleo y motor de inclusión laboral.
“Estamos a favor de una reforma que mejore la calidad de vida, pero ésta debe ser sostenible para los negocios. Lo que buscamos es equilibrio, no medidas que puedan comprometer la continuidad del empleo formal”, remarcó el presidente estatal.
Nolasco también advirtió que una reducción estricta de horas laborales podría disminuir considerablemente los ingresos de miles de trabajadores que dependen de las propinas como complemento de su salario, especialmente en zonas turísticas o de alta demanda.
Finalmente, aseguró que la Canirac en Baja California mantendrá una postura abierta, propositiva y dispuesta al diálogo con las autoridades. Reiteró que su compromiso es contribuir a la construcción de un nuevo modelo laboral justo y eficiente, que fortalezca tanto los derechos laborales como la estabilidad económica de los negocios.





