Ensenada, Baja California, 5 de abril de 2025.-En los últimos tiempos, los ciudadanos de Ensenada han comenzado a cuestionar la legalidad y la transparencia de las tarifas cobradas por las grúas y el destino del dinero recaudado por las multas. Los residentes se han visto afectados por lo que muchos consideran un negocio lucrativo que involucra tanto a las empresas de grúas como a las autoridades locales. Lo que en principio parece una simple infracción de tránsito, podría estar encubriendo un sistema de cobros excesivos y mal manejo de los fondos destinados a la mejora de las vialidades.
Recientemente, se ha dado a conocer la historia de un residente de Ensenada que fue multado por estacionarse en un lugar donde la señalización no era clara. Tras la remoción de su vehículo, el afectado se vio obligado a pagar una tarifa considerablemente más alta de lo que originalmente le habían informado. «No me dieron ninguna explicación sobre el cobro ni sobre la tarifa. Me dijeron que debía pagar la multa, pero no había señales claras de dónde podía estacionarme», relató el residente, quien no dudó en señalar que la falta de transparencia es una de las principales preocupaciones de los conductores.
El cobro de las grúas: una tarifa que no se corresponde con la realidad
Lo que comenzó como una denuncia individual ha ganado tracción, y más ciudadanos están empezando a compartir sus experiencias de cobros excesivos y, en algunos casos, injustificados. Sin embargo, el problema no solo radica en el monto, sino en la opacidad del proceso. Al revisar los recibos y las tarifas estipuladas, los conductores descubren que no se corresponden con las tarifas publicadas oficialmente por el municipio. «La multa por remolcar mi coche fue mucho más alta de lo que me dijeron en el sitio de la grúa, y nunca me dieron una justificación clara de por qué», agregó otro afectado, quien insistió en que este tipo de prácticas parecen ser comunes.
Uno de los elementos que más inquieta a la población es que, a pesar de la gran cantidad de dinero generado por las multas de tránsito y los servicios de grúas, las calles de Ensenada siguen siendo un caos. La falta de mantenimiento en muchas vialidades, que incluye el desbordamiento de baches, ausencia de señales y falta de iluminación, ha hecho que los residentes se pregunten: ¿dónde está el dinero que se recauda por las infracciones de tránsito? ¿Por qué no se ve reflejado en las mejoras a las calles?
¿Dónde está el dinero de las multas?
De acuerdo con la ley, los fondos recaudados por las multas de tránsito deben destinarse a la mejora de la infraestructura vial, y el artículo 9-A-a del reglamento establece que el mantenimiento y conservación de las vías públicas es una prioridad para las autoridades municipales. Sin embargo, no parece haber evidencia de que los recursos sean usados adecuadamente, ya que las calles de Ensenada siguen en mal estado, lo que deja en evidencia que las autoridades no están cumpliendo con su responsabilidad.
«La ciudad se encuentra llena de hoyos y las señales de tránsito están desapareciendo, pero las grúas siguen trabajando como nunca, y las tarifas no paran de subir», comentó un residente, quien también se mostró molesto por la falta de transparencia. Al respecto, algunos especialistas aseguran que las autoridades locales deberían explicar con claridad cómo se destinan esos fondos, ya que la comunidad no ve ningún tipo de mejora en la infraestructura vial.
Una situación que empeora: el rezago en el mantenimiento de vialidades
Uno de los factores más críticos en este asunto es el rezago en el mantenimiento de las vialidades, que, según los residentes, está directamente relacionado con el cobro de las multas y el uso de las grúas. En lugar de usar los recursos para mejorar las condiciones de las calles, las autoridades parecen estar más interesadas en generar ingresos a través de los cobros por estacionamiento indebido, mientras las vialidades siguen deteriorándose sin solución a la vista.
«Cada vez que me multan por estacionarme en una zona mal señalizada o que no tiene una indicación clara, siento que me están cobrando por un problema que no he causado. El dinero debería destinarse a mejorar las calles y hacer que esta ciudad sea más segura, pero nada cambia», expresó otro de los afectados.
El verdadero negocio detrás de las grúas: corrupción y falta de transparencia
Algunos residentes han comenzado a sospechar que existe una conexión directa entre las empresas encargadas de las grúas y las autoridades locales, ya que la falta de supervisión y el opaco sistema de cobro parecen beneficiar únicamente a las empresas de remolque. La falta de competencia en el mercado y la facilidad con la que se pueden aplicar multas sin justificación han generado un ambiente de desconfianza, alimentado por las prácticas poco claras de las grúas y la aparente inacción de las autoridades.





