Ensenada Baja California 26 de mayo del 2025-Mientras Baja California enfrenta una crisis de servicios básicos, la gobernadora Marina del Pilar Ávila encabezó este fin de semana un acto masivo de respaldo personal que ha sido duramente criticado por la oposición. La presidenta estatal del PAN, Lizbeth Mata Lozano, denunció públicamente que el evento —organizado en defensa de la mandataria tras la revocación de su visa por parte del gobierno de Estados Unidos— fue financiado con recursos públicos y operado con la estructura del propio gobierno estatal.

“La gobernadora se organizó un evento para aplaudirse a sí misma, con funcionarios obligados, cientos de camiones, propaganda personalizada, acarreados desde todos los municipios y una logística digna de una campaña millonaria. Eso no fue un acto ciudadano espontáneo, fue una función política montada desde el poder, con dinero que debió usarse en medicamentos, pagos pendientes a maestros y mantenimiento de escuelas”, sentenció la líder panista en conferencia de prensa.
De acuerdo con Mata Lozano, ella misma acudió al sitio donde se llevó a cabo el mitin y documentó la llegada de unidades provenientes de distintas regiones del estado. En su testimonio, afirmó que hubo participación directa de secretarios, alcaldes, legisladores y operadores del gobierno estatal para garantizar la asistencia al evento, lo que a su juicio constituye un evidente uso indebido de recursos públicos.
“Estamos evaluando los mecanismos jurídicos necesarios para denunciar lo que, a todas luces, fue un acto de propaganda política no reportado, sin transparencia y posiblemente financiado con dinero público o de origen ilícito. Si fue el gobierno quien pagó, estamos ante un desvío. Si fue el partido, debe aclararse. Y si fueron otras fuentes, ¿quién dio el dinero y con qué fin?”, cuestionó.
La dirigente del PAN aseguró que este tipo de simulaciones ya no engañan a la gente, y que la respuesta ciudadana no se hizo esperar: protestas simbólicas como las “carnes asadas por la democracia” organizadas en Mexicali, Tijuana y otros municipios reflejan el hartazgo con la narrativa de autopromoción de la mandataria.
“La gobernadora se equivoca si cree que el repudio popular se cura con lonches, acarreo y escenarios. Gobernar no es hacer campaña eterna para sí misma. Baja California no necesita influencers políticos, sino liderazgos serios con respuestas reales”, remató Mata Lozano.
Finalmente, advirtió que lo ocurrido el sábado “no es una anécdota” ni una simple movilización, sino una muestra de cómo se ha secuestrado el aparato del Estado para fines personales. “Si no aclaran de inmediato quién pagó este evento, estaremos ante uno de los actos más cínicos de este sexenio. El culto a la personalidad ya no cabe en una democracia”.





