Ensenada, Baja California – Lunes 3 de marzo de 2025-Con el objetivo de mejorar la infraestructura vial y minimizar los inconvenientes ocasionados durante la primera fase de modernización del tramo Chapultepec-Maneadero (parte alta), la Secretaría de Infraestructura, Desarrollo Urbano y Reordenación Territorial (Sidurt) ha diseñado la segunda etapa del proyecto en fases estratégicas. Esta metodología busca evitar los severos congestionamientos viales que afectaron a la comunidad durante la fase anterior.

El subsecretario Porfirio Vargas Santiago explicó que la estrategia principal es mantener un flujo vehicular continuo en la carretera Transpeninsular, permitiendo únicamente el tránsito de paso. Mientras tanto, los vehículos locales serán desviados a rutas alternas previamente establecidas. «La prioridad es garantizar que la circulación nunca se detenga por completo», enfatizó Vargas Santiago.
Detalles del proyecto: inversión y alcance
La modernización abarcará casi 4 kilómetros de la carretera, desde el punto donde concluyó la primera fase hasta más allá de la curva de «Los Flemate». La inversión estimada para esta etapa es de 300 millones de pesos. Es importante destacar que, hasta la fecha, la obra no ha sido contratada, ya que está a la espera de la autorización por parte de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) para el desdoblamiento de la concesión del Fideicomiso de Administración de la Rumorosa, que financiará el proyecto.
Implementación de rutas alternas y colaboración institucional
Para mitigar el impacto en el tráfico durante las obras, se implementarán rutas alternas estratégicas. Una de ellas es el camino de Esteban Cantú a Lázaro Cárdenas, donde se construirá una vía de terracería paralela que se integrará a la Benito Juárez, vialidad que conduce a La Bufadora. Además, el tránsito de Sur a Norte se desviará por la calle Francisco I. Madero.
El XXV Ayuntamiento de Ensenada brindará apoyo en aspectos de desplazamiento, vigilancia y señalización para reducir el impacto vial durante la ejecución de la obra, que se estima tendrá una duración de 18 meses. Esta colaboración interinstitucional busca garantizar que las obras se realicen de manera eficiente, transparente y con el menor inconveniente posible para la ciudadanía.
La modernización de este tramo de la carretera Transpeninsular es fundamental para mejorar la movilidad en la región, reducir los tiempos de traslado y aumentar la seguridad vial. Se espera que, una vez finalizadas las obras, los beneficios sean significativos para los habitantes de Ensenada y para los miles de automovilistas que transitan diariamente por esta importante vía.
La Secretaría de Infraestructura, Desarrollo Urbano y Reordenación Territorial (Sidurt) reafirma su compromiso con el desarrollo de infraestructura de calidad, buscando siempre el bienestar y la seguridad de la comunidad ensenadense.





