ENSENADA.- Miércoles 01 de enero de 2025 El transporte público de Ensenada está en proceso de una transformación importante: la implementación del sistema de pago electrónico. Este cambio se ha llevado a cabo en otras ciudades del estado, como Mexicali, y promete mejorar la eficiencia y la modernización del sistema de transporte. Sin embargo, hay preguntas que surgen entre los usuarios: ¿Este cambio realmente mejorará el servicio o simplemente es una excusa para justificar un aumento tarifario?
El director general del Instituto de Movilidad Sustentable de Baja California, Jorge Alberto Gutiérrez Topete, explicó que los transportistas de Ensenada ya están en el proceso de adquirir los equipos necesarios para implementar el sistema de pago electrónico. Esto incluye la compra de tarjetas de prepago que estarán disponibles para los usuarios, quienes podrán utilizar estas tarjetas para pagar su pasaje a una tarifa preferencial, en lugar de hacerlo con efectivo.
“Esperamos que en el primer trimestre del año ya estén instalados los validadores en las unidades de transporte público y que las tarjetas de prepago se distribuyan entre los usuarios. Este sistema permitirá a los usuarios beneficiarse de una tarifa diferenciada, la cual se mantendrá estable para aquellos que opten por el pago electrónico”, comentó Gutiérrez Topete.
Sin embargo, este proceso de modernización llega acompañado de un aumento en las tarifas, lo cual ha causado un malestar considerable entre los usuarios. A partir de enero de 2025, el costo del pasaje para los usuarios generales será de 15.5 pesos, mientras que los usuarios preferentes (estudiantes, personas con discapacidad y adultos mayores) deberán pagar 7.75 pesos. Este ajuste tarifario ha sido justificado como una medida para que los transportistas puedan realizar las inversiones necesarias en la modernización del servicio, pero muchos usuarios se preguntan si este aumento realmente se destinará a mejoras tangibles en el servicio o si solo se trata de un ajuste inflacionario más.
¿Aumento sin resultados?
La gran pregunta que surge entre los habitantes de Ensenada es si este aumento se reflejará en mejoras reales en el transporte público. ¿De qué sirve una tarifa más alta si los problemas de siempre persisten? Muchos usuarios se quejan de que las unidades siguen estando en mal estado, que los tiempos de espera no mejoran y que el servicio sigue siendo irregular.
Además, hay un sentimiento generalizado de desconfianza. A pesar de que las autoridades prometen que este sistema de pago electrónico modernizará el transporte, no se han dado detalles claros sobre cómo y cuándo los problemas del sistema serán resueltos. La duda se extiende más allá de la infraestructura tecnológica: ¿Realmente se tomará en cuenta la calidad del servicio? ¿Se mejorarán las condiciones de las unidades de transporte? ¿O este cambio es solo una estrategia para justificar el aumento en las tarifas sin mejorar realmente lo que más importa a los usuarios?
El pago electrónico, aunque es una medida positiva para modernizar el sistema, no es la solución a todos los problemas. Los validadores que se instalarán en las unidades de transporte son un paso importante, pero ¿serán estos realmente funcionales? ¿Habrá suficiente información y capacitación tanto para los conductores como para los usuarios, que ahora deberán adaptarse a este nuevo sistema? ¿Y qué pasará con aquellos que no cuenten con acceso a las tarjetas de prepago o que prefieran seguir pagando en efectivo?
El programa estatal y sus promesas
Este cambio forma parte del “Programa para Promover la Adopción de Tecnologías Digitales en el Transporte Público Masivo”, que fue publicado en el Periódico Oficial del Estado el 31 de diciembre de 2024. En dicho programa se detallan las acciones y los instrumentos para hacer la transición hacia un sistema de pago electrónico en el transporte público de Baja California, en concordancia con las políticas nacionales de movilidad. Sin embargo, este programa no ha sido acompañado de una estrategia clara para resolver las necesidades inmediatas de los usuarios de Ensenada, quienes siguen esperando que el servicio de transporte público sea más eficiente y accesible.
Aunque el paso hacia el pago electrónico es un avance hacia la modernización, lo que los usuarios quieren saber es: ¿Es este el primer paso hacia una mejora real del sistema de transporte o es solo una medida superficial para justificar los aumentos en la tarifa? Los habitantes de Ensenada merecen respuestas claras, y deben ser informados sobre cómo se planea mejorar el servicio, más allá de la implementación de un sistema de pago que, en muchos casos, puede generar más inconvenientes que soluciones.





